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Día: 24 de mayo de 2015 (página 1 de 1)

Los imperialistas nunca dicen la verdad

Como ya apuntamos en nuestra reseña sobre la película Zero Dark Thirty, recientemente otro artículo de Seymour Hersh en la London Review of Books (1) volvía sobre las mentiras de Obama acerca de la muerte de Bin Laden.

Hersh es un periodista muy veterano y muy conocido en el mundo entero. Fue quien denunció la matanza de My Lai, realizada por Estados Unidos en Vietnam y las torturas que practicaron los mercenarios del imperialismo en la cárcel de Abu Ghraib en 2003 y 2004.

Su artículo no aporta muchas novedades importantes. A estas alturas el cúmulo de mentiras que contaron Obama y la prensa mundial no creo que puedan sorprender a nadie. ¿Han dicho la verdad alguna vez?

Seymour Hersh confirma los siguiente datos:

a) Bin Laden fue capturado en 2006, no en 2011 como hizo creer Obama todo el mundo
b) no fue la CIA quien le capturó sino el ISI, el Servicio de Inteligencia pakistaní
c) durante cinco años lo mantuvo detenido en secreto en Abbottabad

Abbottabad es una ciudad de Pakistán que alberga la sede de la más prestigiosa academia militar de aquel país asiático, así como importantes unidades de combate. También es la ciudad en la que Obama aseguró haber capturado al dirigente de Al-Qaeda. Naturalmente, que lo del tiroteo que se produjo durante la detención es mentira, es mentira que Bin Laden estuviera armado, es mentira que un prisionero confesara su paradero a causa de las torturas, el cadáver tampoco fue arrojado al mar…

Absolutamente todo lo que contó Obama es mentira. El ataque peliculero de las fuerzas especiales, tampoco existió. Los espías paquistaníes guiaron a los pistoleros de la Armada de Estados Unidos hasta la habitación de Bin Laden. Le encontraron agachado y, a pesar de que estaba enfermo, lo acribillaron a tiros. Vaciaron los cargadores de sus armas en el cadáver hasta el punto de que el cuerpo se desintegró en pedazos.

A pesar del secreto, la autocracia saudí conoció la detención de Bin Laden desde el primer momento y, a causa de sus presiones, Pakistán no dio a conocer la noticia de la captura. La familia real saudí no quería verse involucrada en un asunto que concernía a uno de sus familiares más allegados que tantos servicios les había prestado en el pasado.

A cambio de ingentes sumas de dinero, los saudíes consiguieron que Pakistán mantuviera al dirigente de Al-Qaeda detenido en secreto. Temían que una entrega formal a Estados Unidos desvelara la connivencia de la familia real saudí con el yihadismo desde los tiempos de la Guerra de Afganistán, es decir, desde 1979.

A los pakistaníes tampoco les interesaba una entrega formal que pondría en primer plano que también ellos habían desempeñado un papel estelar en el impulso a Al-Qaeda y al yihadismo, un problema que llega hasta nuestros días. En resumen: todos (Arabia saudí, Pakistán, Estados Unidos) querían a Bin Laden muerto y con la boca cerrada para siempre. Tienen mucho que ocultar.

La CIA se enteró de la captura de Bin Laden en agosto de 2010 gracias al soplo de un antiguo dirigente del ISI que a cambio se embolsó 25 millones de dólares, lo que le ha permitido establecerse en Virginia con su familia a cuerpo de rey. Naturalmente que, además, trabaja para la CIA como “consultor”.

Además de las pruebas que aporta Hersh, hay otros rastros (2) que conducen en la misma línea, sobre cuya pista ya estaba un diario de Pakistán, mientras que otro ha confirmado la identidad del delator que informó a la CIA de la captura de Bin Laden.

La posterior entrega a Estados Unidos del detenido y su ejecución fueron objeto de de una larga negociación, en la que participó la familia real saudí, a la que Bin Laden pertenecía.

El caso es que el teatrillo orquestado por Obama y su famosa rueda de prensa para dar a conocer al mundo la noticia de su falsa captura, es una patraña de dimensiones colosales, aunque poco a poco el castillo de naipes se va desmoronando y hasta el New York Times reconoce que de aquellos polvos llegan estos lodos: la creación de Al-Qaeda tiene su origen en el apoyo de los saudíes a la yihad afgana.

Lo de la CIA y Al-Qaeda es ya un clamor general. En su último libro, el conocido periodista Bob Woodward, que en los años setenta fue uno de los que reveló el escándalo de Watergate, también lo dice bien claro: Bin Laden fue un instrumento de guerra creado y financiado por la CIA.

Todo eso ya lo sabíamos, pero que ahora El Mundo reconozca que “todo lo que nos han contado sobre el ataque en el que los Navy SEAL de Estados Unidos mataron a Bin Laden es mentira” (3), debería hacernos reflexionar: ¿quién es el que mintió?, ¿quién difunde mentiras?, ¿por qué mienten?, ¿alguna vez dicen la verdad?

El New York Times también se rasga las vestiduras, lo cual resulta apasionante porque nos entrega detalles escabrosos, como el de que el actual rey Salman era la persona que recaudaba los fondos entre los sátrapas de su familia para sostener la yihad contra el comunismo en Afganistán, Bosnia y otros lugares.

Cuando el New York Times deja caer que los saudíes también financiaron la yihad “en otros lugares” es porque no quiere que sus lectores prestemos atención a que se está refiriendo a la Guerra del Caúcaso de 1999, es decir, que la yihad es un movimiento creado de cabo a rabo por el imperialismo para luchar contra la Unión Soviética primero y contra Rusia después.

“La casualidad no existe”, decía Voltaire. Pues si es así, justo cuando Hersh publicaba su artículo, Obama merendaba en su residencia de Camp David con los sátrapas del Consejo de Cooperación del Golfo, esto es, Arabia saudí, Kuwait, Qatar, Barein, Omán y los Emiratos Árabes Unidos. En las fotos se les ve felices. ¿De qué se ríen? (Perdón, la pregunta está mal formulada: ¿de quién se ríen?)

(1) Seymour M. Hersh, The killing of Osama bin Laden, London Review of Books, http://www.lrb.co.uk/v37/n10/seymour-m-hersh/the-killing-of-osama-bin-laden
(2) Jon Schwarz y Ryan Devereaux, Sy Hersh’s bin Laden Story First Reported in 2011 — With Seemingly Different Sources, The Intercept, https://firstlook.org/theintercept/2015/05/11/former-professor-reported-basics-hershs-bin-laden-story-2011-seemingly-different-sources/
(3) La ‘verdadera’ historia de la muerte de Bin Laden, http://www.elmundo.es/internacional/2015/05/11/5550b674ca4741bb658b456e.html

Grecia anuncia que no pagará la deuda al FMI

Nikos Voutsis
El ministro del Interior de Grecia, Nikos Voutsis, acaba de anunciar que su país no pagará la deuda que mantiene con el Fondo Monetario Internacional, que vence el próximo mes de junio, debido a que no dispone de recursos para ello: “Grecia no tendrá la posibilidad de realizar el pago del próximo tramo de su deuda al Fondo Monetario Internacional, ya que el país no dispone de recursos suficientes”, ha dicho Voutsis.

El ministro ha indicado que los tramos de junio al FMI, desde el 5 hasta el 19 de junio son de 1.600 millones de euros y “este dinero no se pagará, porque no está”. Explicó que el gobierno griego debate sobre la posibilidad de un acuerdo que permita respirar al país e insistió en que existe un pacto que “dará aliento al país” y será “económicamente viable e inspirador políticamente y abrirá perspectivas”.

Grecia negocia una alianza estratégica con Rusia en medio de las tensiones con la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional, debido al rescate financiero negociado entre las partes, mientras evalúan el programa económico de Tsipras, que concede prioridad a la protección e inversión social para superar la crisis económica del país.

Este primer tramo que vence en junio es de 300 millones de euros. Hasta el momento no se ha logrado alcanzar un acuerdo con la Comisión Europea, Banco Central Europeo y FMI.

En Inglaterra expropiarán los salarios de los trabajadores inmigrantes

Si el proletariado no expropia a la burguesía, es la burguesía quien expropia al proletariado. Así lo anunció el jueves el primer ministro británico, David Cameron, quien con la excusa de controlar a los trabajadores inmigrantes, amenazó con expropiarles sus salarios en su programa de gobierno para el próximo curso legislativo.

Son las dos caras de la misma moneda: al mismo tiempo que prepara una nueva ley “antiterrorista”, el gobierno inglés ataca a los trabajadores inmigrantes. Por eso Cameron ha desvelado sus siniestros planes nada menos que… en el Ministerio del Interior. Es posible que a primeros de mes veamos a los antidisturbios presentarse en las oficinas de las empresas para apoderarse de las nóminas de los trabajadores. O quizá pongan comisarías dentro de ellas porque quienes están facultados para expropiar los salarios son los policías.

El mercado laboral está intervenido… por la policía, que podrá inspeccionar las cuentas bancarias de los trabajadores, así como tomar medidas contra las personas que alquilen pisos a inmigrantes sin papeles y contra las oficinas de empleo, que están obligadas a contratar mano de obra no en función de su destreza sino de su nacionalidad.

El “neoliberalismo” tiene esas cosas: a pesar de que -según dice- quiere reducir el intervencionismo del Estado en los mercados, apela a la más brutal de las intervenciones públicas, hasta el punto de que, por primera vez, el proyecto de ley del gobierno considerará delito trabajar sin papeles o emplear a obreros no comunitarios que estén en situación irregular.

La amenaza de Cameron también forma parte del discurso que leerá la reina Isabel II el 27 de mayo en la solemne apertura del Parlamento de Westminster. La confiscación del salario los obreros que no tengan sus papeles en regla es una de las medidas más inmediatas, cuyo objetivo no es el de erradicar el mercado negro de trabajo, sino que va mucho más allá, ya que pretende también reformar las reglas laborales y renegociar la regulación en materia de inmigración con la Unión Europea.

Puestos a intimidar, Inglaterra ataca también a la Unión Europea en su conjunto. El objetivo de Cameron es reformar la legislación europea y la Unión Europea en su conjunto, antes de cumplir otra de sus bravuconadas: convocar un referéndum en 2017 para sacar a Inglaterra de los laberintos de Bruselas.

A la Unión Europea le crecen, pues, los enanos, pero como no se trata de Grecia, estamos ante otra noticia que Ustedes no escucharán en los noticiarios. ¿A qué viene involucrar a la Unión Europea?

El motivo es el siguiente y tiene dos aspectos un poco distintos: primero, en Inglaterra está aumentando el volumen de fuerza de trabajo inmigrante (un 22 por ciento más que el año pasado), y segundo, en su mayoría ese incremento corresponde a ciudadanos de la Unión Europea. De ahí que el proyecto de ley obligue a los trabajadores comunitarios a abandonar Inglaterra en el plazo de seis meses si no encuentran trabajo.

Ya no hablamos de trabajadores negros, hindúes, rumanos o magrebíes. Lo que Cameron se propone de manera explícita es restringir el acceso de inmigrantes de la Unión Europea a las prestaciones sociales a las tienen derecho los trabajadores: “Yo y muchos otros creemos que es adecuado reducir los incentivos para las personas que quieren venir aquí… Los cambios en el [estado de] bienestar para reducir la inmigración desde la UE serán un requisito absoluto en mi renegociación” con la Unión Europea, ha dicho el primer ministro británico.

En Londres se han acabado los chocolates con churros.

Estados Unidos ya no oculta su apoyo a Al-Qaeda en Siria

 Tony Cartalucci
El equipo de análisis político Brookings Institution confirma que, al contrario de lo que dice la propaganda, los “moderados” sauditas-norteamericanos y los “islamistas” de Turquía-Qatar han estado coordinados todo este tiempo.

La guerra en Siria continúa de forma interminable, ahora con un vigor renovado que, recientemente se ha puesto de manifiesto tras una oposición largamente retratada como fracturada que reflejaba una miríada de intereses extranjeros que compiten entre sí. A la opinión pública le han asegurado que los norteamericanos y los sauditas, por un lado, estaban apoyando a los llamados “rebeldes moderados”, mientras que por el otro, Turquía y Catar estaban apoyando abiertamente a Al-Qaeda y varias de sus franquicias, incluyendo al Estado Islámico.

Sin embargo, para quienes han seguido el conflicto de cerca, estaba claro desde el principio que Occidente ha tenido éxito al suministrar articulada y encubiertamente, armas, dinero, equipos y apoyo, tanto político como militar, a Al-Qaeda y otros grupos extremistas, a los que Arabia Saudita no se opuso, sino más bien usando al reino como principal intermediario, a través del cual el apoyo material de Occidente se podía blanquear.

Ahora este hecho se confirma en un artículo recientemente publicado en la página web del Brookings Institution titulado “¿Por qué Assad está perdiendo?“. Sostiene inequívocamente:

“La participación de grupos del ‘Ejército Sirio Libre’ (ESL), de hecho, revela que quienes apoyan a las facciones han cambiado su canción en relación a la coordinación con los islamistas. Varios comandantes que intervienen en la dirección de las operaciones en Idlib confirmaron al autor que las operaciones impulsadas por la sala de operaciones dirigida por EEUU en el sur de Turquía, que coordina el aprovisionamiento de apoyo letal y no letal a grupos vetados de la oposición, fueron un recurso para facilitar su intervención en las operaciones de abril en adelante. Esta sala de operaciones –junto a otra en Jordania, que cubre el sur de Siria– también parece haber incrementado de forma dramática su nivel de asistencia y suministro de inteligencia a esos grupos vetados, como se vio en semanas recientes.

A pesar de que esa sala de operaciones multinacional exigió previamente que los receptores de ayuda militar cesaran la coordinación directa con grupos como Jabat al-Nusra, las dinámicas recientes en Idlib parecen demostrar algo diferente. No sólo se aumentó el envío de armamento a los llamados ‘grupos vetados’, sino que la sala de operaciones alentó específicamente una cooperación aún más cercana entre los islamistas que dirigen el frente de operaciones”.

En líneas generales, Brookings se complace en anunciar que con la infiltración y el desbordamiento de gran parte de Idlib, al norte de Siria, el objetivo planteado hace tiempo de crear una base de poder para sus intermediarios en las fronteras de Siria, y tal vez incluso la ampliación de la cobertura aérea de la Otan sobre él, ya está finalmente al alcance de la mano. Brookings todavía intenta perpetuar una narrativa de una confrontación entre Occidente y Al-Qaeda, a pesar de admitir que las recientes ofensivas de Al-Qaeda fueron exitosas sólo gracias al apoyo occidental.

En realidad, ya para 2007, el armamento y financiación a extremistas sectarios, incluyendo Al-Qaeda, era la política admitida por la Casa Blanca, entonces dirigida por W. Bush, a través de intermediarios, incluida Arabia saudita. El veterano periodista y doble Premio Pulitzer Seymour Hersh en su reportaje “El viraje: ¿beneficia la nueva política del gobierno a nuestros enemigos en la guerra contra el terrorismo?” develó esta conspiración, que desde entonces se ha revelado literalmente tal y como fue descrita en 2007.

El artículo de Brookings mencionado más arriba también alude a un paisaje geopolítico más amplio que está tomando forma más allá del conflicto sirio. En relación con el actual apoyo norteamericano que, a efectos prácticos, es una ofensiva dirigida por Al-Qaeda, manifiesta que “la explicación más probable de una acción como ésta es la presión que proviene de la nueva y envalentonada alianza regional compuesta por Turquía, Arabia Saudita y Catar. Estados Unidos también está buscando vías para comprobar la continuidad de su alineación con sus aliados sunitas del Golfo, en el marco del contexto ampliado de su reconciliación con Irán.

La continuación, e incluso expansión, del conflicto apoyado por Estados Unidos en Siria es la evidencia más expresiva de todo lo relacionado con la falsedad de la reconciliación norteamericana con Irán. Todo el objetivo de desestabilizar y potencialmente derrocar al gobierno en Siria es para debilitar a Irán en una futura y similar campaña de cerco, desestabilización y destrucción de la misma Irán.

El hecho de que se aceleren los acontecimientos en Siria, con el propio Brookings admitiendo que se han “dejado de lado diferencias internacionales e ideológicas”, ilustra la desesperación palpable de Occidente para culminar el conflicto en Siria con la esperanza de avanzar hacia Irán antes de que la dinámica regional y la postura defensiva de Irán vuelvan irrelevante la totalidad de la agenda regional de Occidente, poniendo en peligro su hegemonía de larga data por el norte de África y el Medio Oriente.

Operaciones igualmente apresuradas parecen estar en curso en Yemen. Con conflictos estimulados por Occidente envolviendo a todas las naciones que rodean a Irán, la idea de Estados Unidos busca todo salvo la eventual destrucción de Irán, ya no hablemos de la “reconciliación”. Seguramente no ha engañado a nadie sobre esto en Teherán.

Mientras en Brookings anuncian entusiasmados la continua destrucción en Siria, en cuya promoción e ingeniería han tomado parte, admiten que el derrocamiento del gobierno legítimo sirio no es inevitable. Mientras intentan que los aliados de Siria retiren su apoyo a Damasco, la realidad es que si llegara a caer Siria, sus aliados indiscutiblemente irían después.

Irán tendría una nación completa entregada a Al-Qaeda y otros grupos sectarios, extremistas, con armamento pesado y bien apoyados soñando con una confrontación cataclísmica con Teherán, estimulado por una red mundial de madrasas (escuelas islámicas conservadoras) apoyadas por Estados Unidos y Arabia Saudita convirtiendo legiones de fanáticos envenenados ideológicamente. Y más allá de Irán, Rusia se enfrentaría la posibilidad de una región del Cáucaso convertida en un corredor de terror apuntando directo al corazón de la misma Rusia.

El conflicto en Siria es apenas una batalla dentro una guerra mucho más amplia; una guerra mundial que se constituye básicamente como una Tercera Guerra Mundial, trabada no sobre vastos frentes claramente definidos, sino más bien mediante el uso de la guerra de cuarta generación, agentes, mercenarios, economía e información. Los que no logran ver que Siria está vinculada con la supervivencia de muchas naciones más allá de su frontera y que el mismísimo concepto de un mundo multipolar construido bajo el concepto de las soberanías nacionales, no sólo son cómplices de la derrota de Damasco, sino del fin del mundo tal y como lo conocemos.

Fuente: http://journal-neo.org/2015/05/11/confirmed-us-operation-rooms-backing-al-qaeda-in-syria/

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