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Día: 11 de enero de 2015 (página 1 de 1)

El encuentro de uno de los asesinos con el Presidente de la República

En 2009 uno de los participantes en la matanza de París, Amedy Coulibaly se entrevistó personalmente con Sarkozy cuando éste era Presidente de la República. La prensa francesa se hizo eco de dicho encuentro, del que ahora nadie se quiere acordar, a pesar de que la prensa está utilizando exactamente la misma foto para el atentado que para el referido encuentro.
Coulibaly es el supuesto yihadista que mató a la policía municipal en Montrouge y luego se refugió en el supermercado judío HyperCacher, secuestrando a varios clientes y trabajadores que se encontraban en el local. Los reportajes periodísticos dicen que en ese momento mató a varios de ellos, lo cual es probablemente falso. Mientras estaba en el local fue entrevistado por una cadena de televisión, a la que confesó su relación con los hermanos Kouachi, así como su participaciíon en los hechos
Las noticias involucraron falsamente a su mujer, Hayat Boumeddiene, que se había marchado días antes de Francia y a la que ahora han convertido en la persona más buscada de Francia. Pero si estaba lejos, ¿por qué le busca la policía? Seguramente porque en el futuro la van a utilizar como carne de cañón.
Desde la adolescencia el yihadista era un viejo conocido de la policía. Fue condenado por 16 robos a mano armada, violencias y tráfico de drogas. En el transcurso de una de esas acciones, el robo de una moto en setiembre de 2000, la policía mató a tiros a su amigo Alí. Coulibaly tenía entonces 14 años.

En 2005 conoció a Cherif Kouachi dentro de la cárcel. A partir de entonces pasó de la delincuencia común al terrorismo. Al salir de la cárcel participó en el intento de organizar una fuga de la cárcel de varios fundamentalistas.

El asunto es, pues, bastante sorprendente. ¿Por qué se entrevista un Presidente de la República con un delincuente común que se pasa al terrorismo salafista?, ¿de qué tenían que hablar?
El caso es que en aquellas fechas el pistolero estaba tan cerca de Sarkozy como de la policía francesa. El atestado de 2010 sobre el intento de fuga de la cárcel lo abrió la policía porque Coulibaly trató de rescatar a varios fundamentalistas de la prisión, entre ellos, Smain Ait Ali Belkacem, el experto en explosivos que cometió los atentados de 1995 en París. En el curso de aquella investigación fue detenida e interrogada Hayat Boumeddienne, la mujer de Coulibaly.
También en Francia los ministros del Interior tienen una predilección morbosa por el embuste, y las declaracionies de Bernard Cazeneuve tras la masacre de Charlie Hebdo no han sido ninguna excepción. Según el ministro, «nada hacía presagiar que los los hermanos Kouachi y Amedy Coulibaly pudieran emprender un acto de estas características. Su situación no se había judicializado».
El atestado demuestra todo lo contrario (*). Mientras Kouachi no fue inculpado durante la instrucción, a Coulibaly le cayeron cinco años de prisión en 2013, es decir, hace poco más de un año.
En su interrogatorio Coulibaly reconoce que estaba en contacto con Djamel Beghal, una figura central de la red fundamentalista de París, bien conocida por la policía francesa. Beghal había sido condenado en 2005 por planear un atentado contra la embajada estadounidense en París. No sólo estaba estrechamente vigilado por la policía sino que vivió en situación de arresto domiciliario, a pesar de lo cual consiguió participar en los planes de evasión de los fundamentalistas de las cárceles francesas, fue condenado, apeló y su sentencia se confirmó en diciembre de 2013, es decir, hace poco más de un año.
La policía no sólo seguía los pasos de cerca a los hermanos Kouachi a Coulibaly sino que había intervenido los teléfonos de la red, entre ellos los de Belkacem y Beghal. De una de las conversaciones, que tiene lugar el 22 de abril de 2010, se desprende que la red preparaba «una acción terrorista de gran amplitud», según confirma un informe de la unidad antiterrorista. «Eso llevará tiempo porque no es un juego», dice Beghal a su interlocutor por teléfono. «Es mejor dar un golpe grande que diez pequeños», añade también.
El Wall Street Journal ha calificado la matanza de Charlie Hebdo como uno de los más grandes fracasos de la policía francesa. Los periodistas franceses se preguntan: ¿cómo se puede explicar esta bancarrota del servicio de información? Se pasan el día hablando de la «seguridad», que es la excusa con la que justican toda clase de atropellos legales. ¿Para qué quieren más medidas represivas que no sirven para nada, como se ha demostrado mil veces?
Pero no nos engañemos. La policía no se había olvidado de los hermanos Kouachi, ni de Coulibaly. No ha habido ningún fallo. Todo les ha salido a la perfección. Han conseguido todos y cada uno de los objetivos que se proponían.

(*) http://www.crashdebug.fr/index.php/actualites-france/10002-kouachi-coulibaly-le-reseau-terroriste-oublie-par-les-services-de-renseignement

De Voltaire a Charlie Hebdo: la miseria del nihilismo

Juan Manuel Olarieta

Fuera de Francia la prensa internacional se está esforzando por engañar a sus lectores acerca de la verdadera naturaleza de la revista Charlie Hebdo. Por todas las falsedades basta la presentación de la BBC, que la califica como de extrema izquierda, mientras el New Yorker la define de izquierda y anarco-libertaria, «sin una línea ideológica clara». Pero si no tiene una línea ideológica, ¿cómo afirmar que es anarco-libertaria?

Las explicaciones de los medios coinciden en apuntar a Voltaire como fuente del estilo crítico francés, un autor que no tiene parangón en otras culturas nacionales, por lo que no es fácil de explicar. Sin embargo, cualquiera entiende lo que son las clases sociales y la ideología dominante. No es necesario un esfuerzo muy grande para comprender que los opresores y los oprimidos no están en el mismo plano.
Pues bien, señores: en sus estúpidas explicaciones ustedes están ocultando lo esencial, a saber, que Voltaire tomó partido por los oprimidos, que su acerba crítica se dirigió contra el catolicismo, uno de los pilares del Antiguo Régimen.
Creo que seremos muchos los que estaremos de acuerdo con que existe algo que no tiene la más mínima gracia: reirse de los explotados, de los oprimidos, de los humillados, de todos aquellos, en fin, que han sido sometidos a una condición de inferioridad.
También estaremos de acuerdo en que no hay nada más fácil que reírse de ellos y que lo complicado, lo que te amarga la vida, es lo contrario: utilizar la crítica, como hizo Voltaire, contra los poderosos, los que te pueden hundir, como se la hundieron a él, que tuvo que exiliarse de Francia a causa de sus escritos.
Voltaire no era nihilista, algo que hoy está de moda, típico de esos personajes, algunos de los cuales -incluso- se llaman marxistas, que no están con unos ni con otros. Unos les parecen malos y los otros también. Siempre ponen las cosas en el mismo plano. Obama es un canalla pero Bashar Al-Asad (o Milosevic, o Ajmadineyad, o Gadafi) no es mejor que él. Se trata de meter a todos en el mismo paquete, que es el colmo de la ineptitud, algo propio de quienes se creen por encima de las clases y de la lucha de clases.
Por el contrario, el marxismo es esencialmente partidista, es decir, que toma partido en un enfrentamiento, lo cual es la negación del nihilismo. Los explotados no son igual que los explotadores, los agredidos no son igual que los agresores, y si alguien no es capaz de diferenciar entre ambos bandos es porque el asunto le resulta ajeno y, en consecuencia, no es capaz de profundizar en él lo suficiente.
Decía Lenin que el imperialismo es el capitalismo en descomposición, un modo de producción que en su lenta agonía se pudre y todo lo pudre. Los nihilistas no muestran más que esa podredumbre, de la cual -por cierto- forman parte. Como ellos son una mierda creen que todos tienen esa misma condición asquerosa.
Pero Charlie Hebdo ni siquiera era nihilista: formaba parte integrante del aparato ideológico del imperialismo francés. Por eso, a diferencia de Voltaire, sus redactores nunca se tuvieron que exiliar, sino todo lo contrario. Por eso el capitalismo internacional se está volcando para que Charlie Hebdo continúe. La ministra de Cultura, Fleur Pellerin, ha anunciado en la televisión que va a poner un millón de euros a disposición de la revista para garantizar su sostenibilidad a largo plazo. En Estados Unidos Google ha anunciado que a través de su fondo de empresas informáticas y prensa va a destinar 250.000 euros al diario. En Inglaterra The Guardian se ha comprometido a financiar la continuidad con 100.000 libras.
Con una tirada de 60.000 ejemplares, el semanario estaba otra vez al borde del cierre en el momento del atentado. La tirada de la semana que viene, que se hará en los locales del diario Liberation, será de un millón de ejemplares. Tenemos garantizada la provocación para rato.

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