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Guerra psicológica

La Unión Europea y los medios defienden al neonazi capturado en Bielorrusia

A veces le toca a Rusia y a veces a Bielorrusia. En unos casos el montaje de lleva a cabo con sujetos como Skripal y en otros con clones suyos, como Navalny. Los medios internacionales no descansan. En cuanto desmientes un bulo, tienen el siguiente en marcha.

Ahora le ha tocado el turno a Roman Protasevitch, protagonista de un rocambolesco aterrizaje de emergencia en Minsk. Los medios atacan a Bielorrusia por encarcelar a un periodista, ocultando que es un mercenario del Batallón neonazi Azov que participó en el Golpe de Estado en Ucrania y en la Guerra del Donbas.

En su blog Andrei Biletsky, antiguo comandante del Batallón Azov, asegura que Protassevitch estuvo con el Batallón, pero sólo como “periodista”. No obstante, si alguien tiene la paciencia de buscar en internet un artículo de Protasevitch sobre la Guerra del Donbass, no lo encontrará.

El “periodista” Protasevitch resultó herido cerca de Chirokino y en el número 15 de la revista del Batallón aparece en portada posando de uniforme con una pistola en la mano.

Al quedar con el culo al aire, algunos dijeron que la foto había sido manipulada para añadir el rostro de Protasevich. Hubo que rebuscar y apareció un archivo pdf publicado el 8 de julio de 2015 en una página del Batallón alojada en la red rusa VK. No había ninguna manipulación en la foto de la portada.

Lo bueno es que, en medio de la polémica salieron del armario muchas más fotos y vídeos, incluso con el propio teléfono de Protasevitch. El “periodista” aparece con el uniforme del Batallón, pistola en mano y un montón de cargadores para su ametralladora en su chaleco antibalas.

También aparece en un vídeo y en fotos tomadas durante un desfile del Batallón en Mariupol, al sur de Ucrania. ¿Desde cuándo los periodistas participan en los desfiles militares?

En un mitin, el padre de Protasevich admitió que su hijo había luchado en la Guerra del Donbas. “Se presentaron casos contra mi hijo ya en 2014, cuando estaba en el territorio del Donbas y luchaba junto al ejército ucraniano”, dijo. Una vez que su hijo fue detenido en el aeropuerto de Minsk se retractó de sus palabras anteriores.

El propio Protasevitch se disparó en el pie. En septiembre de 2015 concedió una entrevista a Nasha Niva con una foto ilustrando el artículo en la que su cabeza aparece oculta. Mala suerte: esa misma foto, pero sin ocultar nada, es la que tiene en su móvil.

El nombre de guerra de Protasevitch en el Batallón nazi es “Kim”, el mismo que aparece en la entrevista. Reconoce que fue herido cerca de Chirokino y que lucha en Ucrania porque tiene antepasados ucranianos, que odia a los comunistas y a Rusia como sucesora de la URSS y para “detener a la horda rusa de Putin” antes de que ataquen a Bielorrusia. Incluso cuenta su primer combate y su primer disparo.

En otra foto el “periodista” posa con una camiseta de Sva Stone con cuatro esvásticas, una marca característica de los batallones neonazis Azov y Sector Derecho. La marca vende camisetas con nombres como “sangre pura” o “Sekira Perouna”, el nombre de un grupo musical neonazi. También es posible verle con chalecos “blitzkrieg” (guerra relámpgo), o “Romper Stomper”, el nombre de una película sobre una banda de rapados neonazis de Melbourne.

Es repugnante. Los países de la Unión Europea y los medios de comunicación defienden a gentuza impresentable como Roman Protasevitch y otros nazis de ayer y de siempre.

Protasevitch posando para la portada de la revista del Batallón Azov
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Salud

Las empresas farmacéuticas están ocultando información sobre la eficacia y la seguridad de las vacunas

Las empresas farmacéuticas no han publicado toda la información necesaria para proceder a una revisión científica sobre la eficacia y la seguridad de las vacunas contra el coronavirus, según un estudio de la la Universidad de Toronto y de la ONG alemana “Transparencia Internacional”.

Sólo han publicado el 45 por ciento de los datos de las pruebas clínicas de las vacunas, y de ellos, el 41 por ciento no aportó más que las conclusiones. En otras palabras, lo que sabemos de ellas es insignificante y no hay manera alguna de comprobar si la propaganda sobre su “efectividad” es cierta.

Las conclusiones se basan en el análisis de los datos clínicos de los estudios de efectividad de una veintena de las vacunas, entre ellas las de Pfizer, AstraZeneca y Moderna, y 183 contratos entre gobiernos y farmacéuticas.

La opacidad de los ensayos de las vacunas y la censura existente sobre los contratos de los gobiernos europeos con las farmacéuticas, no es ninguna novedad, a pesar de que la transparencia en los ensayos clínicos es la única forma de comprobar su seguridad y eficacia.

Con respecto a los contratos, “Transparencia Internacional” critica que de los pocos que se han hecho públicos, casi todos incluyen omisiones significativas de información clave, como el precio total a pagar, el precio de cada dosis y el calendario de entregas.

Sólo el 7 por ciento de los contratos se han difundido por los canales oficiales y de ellos, sólo uno no fue censurado. No obstante, se sabe que los países pobres pagan más por la misma vacuna que los más desarrollados. Por ejemplo, Sudáfrica pagó un 25 por ciento más por dosis que la Unión Europea.

“Transparencia Internacional” insta a la industria farmacéutica a hacer públicos los protocolos de los ensayos clínicos, anunciando sus resultados generales a los medios y poniendo todos los detalles a disposición de los científicos y de las revistas especializadas para que sean revisados.

—https://www.swissinfo.ch/spa/coronavirus-vacunas_denuncian-la-opacidad-en-ensayos-y-contratos-de-las-vacunas-contra-la-covid/46647312

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Salud

Bélgica suspende la vacunación con Janssen para menores de 41 años tras la muerte una mujer por un trombo

Ayer el gobierno belga anunció la suspensión de la vacunación con Janssen para los menores de 41 años, tras la muerte de una mujer por graves efectos secundarios después de que se le administrara una dosis de la vacuna de Johnson & Johsnon. 

“La conferencia interministerial ha decidido administrar temporalmente la vacuna de Janssen a la población general a partir de los 41 años a la espera de un análisis más detallado de los beneficios y riesgos por parte de la Agencia Europea del Medicamento (EMA)”, han argumentado desde el Ministerio de Sanidad belga en un comunicado.

La mujer fallecida –menor de 40 años– murió el 21 de mayo tras ser ingresada en el hospital con un trombo grave y deficiencia de plaquetas, según el comunicado de Sanidad. Había sido vacunada a través de su empresa y fuera de la campaña oficial de vacunación belga. 

Las entregas de la vacuna de Janssen en Bélgica se han limitado hasta ahora a unas 40.000 unidades, y el 80 por ciento de las dosis se han administrado hasta ahora a personas mayores de 45 años, según agrega el mismo comunicado. 

El 20 de abril Johnson & Johnson reanudó las ventas de su vacuna contra el coronavirus en Europa con una advertencia en su etiqueta, después de haber solicitado a los países, incluido Bélgica, que suspendieran su uso debido a la preocupación por los trombos que provoca.

No obstante, la farmacéutica estadounidense asegura que no se ha establecido una relación causal clara entre los trombos y su vacuna, mientras que la EMA ha mantenido que los beneficios de la vacuna superan cualquier riesgo. 

La vacuna de una sola dosis de Janssen se utiliza principalmente en Bélgica para la vacunación a domicilio de las personas mayores y para una serie de grupos vulnerables, como las personas sin hogar y los inmigrantes indocumentados.

Bélgica ha pedido asesoramiento a la EMA para evaluar la relación entre la muerte de la mujer y la vacuna de Janssen. En cualquier caso Bruselas no ha especificado cuándo espera este dictamen final de la EMA.

—https://www.lavanguardia.com/vida/20210526/7483667/belgica-suspende-vacunacion-janssen-menores-41-anos-muerte.html

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Represión

Una feria de libros cancela la presentación de uno que no se ajusta al canon oficial sobre la pandemia

Los autores del libro “Covid-19. La respuesta autoritaria y la estrategia del miedo” han sido víctimas de un nuevo acto contra la libertad de expresión. La presentación del libro programada para la Fira Literal de Libros e Ideas Radicales ha sido suspendida menos de 24 horas antes de celebrarse.

La primera explicación que se da a Ediciones El Salmón, entre múltiples disculpas, es que, habida cuenta de las dificultades y trabas puestas por las autoridades para la celebración de esta edición de la Fira, temen que la presentación de un libro crítico con la gestión del coronavirus pueda ser utilizada en su contra para futuras ediciones.

Cuando los editores preguntaron, estupefactos, si es que “el festival de libros e ideas radicales” teme hipotéticos problemas futuros por un coloquio de media hora sobre un libro, se nos brinda un segundo argumento: los organizadores de la Fira Literal no estarían de acuerdo con el contenido de la obra.

Pero el origen de la decisión era otro, y apenas cuarenta y cinco minutos después lo hacían público: “Avisados por diversos periodistas y miembros de la comunidad médica, hemos procedido a anular una de las presentaciones de libros para mañana. La situación es muy grave como para alimentar discursos ambiguos sobre la pandemia de la Covid-19”.

Dejando a un lado la bajeza y cutrez de improvisar burdas excusas, así como el nulo margen de acción (el editor en el tren, y el médico José R. Loayssa, coautor del libro y ponente del acto, ya en Barcelona), resulta extremadamente grave que se impida el coloquio cuando es evidente que los organizadores de la Fira Literal renuncien a formarse un criterio propio leyendo ellos mismos el libro. ¿De verdad se veta este acto en base al “aviso” de médicos y periodistas?

¿Por qué opta Literal por el boicot y la censura, en lugar de alentar un debate con esos médicos y periodistas? ¿Quiénes son estos médicos y periodistas? ¿Se atreverán a dar la cara? ¿Qué puntos del libro consideran ellos, o Literal, que son “ambiguos”, y por qué? ¿La situación es tan grave como para impedir incluso el libre debate de ideas sobre la gestión política y sanitaria de la pandemia de la covid-19? ¿Tanto miedo tiene Literal de los libros y de las ideas radicales?

Nosotros no hemos leído el libro, pero lo leeremos y desde ahora mismo recomendamos su lectura.

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Estrategia

El Pentágono ha creado la mayor fuerza militar encubierta que ha conocido el mundo

En la última década el Pentágono ha creado la mayor fuerza militar encubierta que ha conocido el mundo. Unas 60.000 personas forman ahora parte de ese ejército secreto, muchas de las cuales trabajan con identidades enmascaradas y con un perfil bajo, todo ello como parte de un programa masivo llamado “borrado de rastros”.

Esa fuerza es diez veces superior a los elementos clandestinos de la CIA, lleva a cabo misiones dentro y fuera del país, tanto con uniforme militar como bajo cobertura civil, en la vida real y en línea, a veces ocultándose en empresas y consultorías privadas, algunas de las cuales ya son conocidas.

Este cambio sin precedentes ha colocado a un número cada vez mayor de soldados, civiles y contratistas bajo identidades falsas, en parte como resultado natural del crecimiento de las fuerzas especiales encubiertas, pero también como respuesta intencionada a los retos de viajar y operar en un mundo cada vez más transparente.

El traslado de guerra a internet ha generado miles de espías que realizan su trabajo diario con nombres falsos, el mismo tipo de operaciones nefastas que Estados Unidos denuncia cuando los espías rusos y chinos hacen lo mismo.

El informe de la revista Newsweek sobre este mundo secreto es el resultado de una investigación de dos años que incluyó la revisión de más de 600 currículos y 1.000 anuncios de empleo, decenas de solicitudes de la Ley de Libertad de Información y docenas de entrevistas con participantes y responsables de la defensa (*).

Lo que surge es una ventana a un sector poco conocido del ejército estadounidense, pero también a una práctica no regulada. Nadie conoce la dimensión total del programa, y la explosión del “borrado de rastros” nunca ha sido examinada por su impacto en la política y la cultura militar.

El Parlamento nunca ha celebrado una audiencia sobre el tema, y los militares que dirigen esta gigantesca fuerza clandestina desafían la ley, las Convenciones de Ginebra y el código de conducta militar.

(*) https://www.newsweek.com/exclusive-inside-militarys-secret-undercover-army-1591881

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Memoria Histórica

María José Bravo del Barrio: violada y asesinada por los franquistas en 1980 cuando tenía 16 años

A las 19’30 del 7 de mayo de 1980, un muchacho tambaleante y muy malherido ingresó en la UVI de un hospital de Donostia; presentaba hundimiento craneal con fractura del hueso temporal, herida inciso-contusa en la frente, hematoma consecuente en un ojo y raspaduras en espalda y extremidades. Apenas discernía qué le había ocurrido, sólo recordaba que había oído gritar a su novia, pero no sabía dónde estaba. Era Francisco Javier Rueda Alonso, de 16 años, trabajador en una pastelería de Loyola, novio de María José Bravo del Valle.

Ambos recorrían juntos todos los días el camino desde su barrio Loyola por el Camino de la Misericordia hasta la clínica Asepeyo, donde cada día, desde que él se quemase la mano trabajando, le realizaban las curas. Era un lugar conocido, de juegos de niños, paseos, parejas que buscaban la intimidad.

A las 6 de la tarde del día 8 de mayo de 1980, inspectores de la Brigada Judicial localizaron, en una ladera del camino, a unos 200 metros del lugar donde fue recogido Javier, el cadáver de María José desnudo de cintura para abajo, con tremendas heridas en la parte posterior de la cabeza y arañazos en tronco, muslos, extremidades, su prenda íntima inferior destrozada.

La autopsia certificó que había sido violada, y después, asesinada con golpes reiterados en la cabeza, unas 20 horas antes de encontrarse sus restos. Los especialistas concluyeron que había sido asesinada en otro lugar y arrojada, posteriormente, por el pequeño terraplén. Un grupo había salido al paso de ambos jóvenes, al parecer les creían vinculados al mundo abertzale. Golpearon con un bate de béisbol a Rueda hasta dejarlo sin sentido. A María José la secuestraron y asesinaron por el mismo sistema tras violarla. El asesinato fue reivindicado por el Batallón Vasco Español.

La policía negó la hipótesis del atentado terrorista. Hubo total ausencia de investigación policial de ese crimen, ni actuación judicial, ni indemnización, ni autoridades presentando sus condolencias a la familia. Nadie contactó con ellos, la familia no ha recibido perdón institucional. El asesinato de Mª José jamás se esclareció. No se tuvieron en cuenta las declaraciones de diferentes testigos que vieron a un grupo de personas internándose por el sendero tras la pareja. La ropa que llevaba la joven en el momento del crimen desapareció de las dependencias policiales. Quienes asesinaron a la joven donostiarra no cumplieron condena alguna por su crimen. No fueron perseguidos ni molestados.

María José tenía 16 años, era la menor de los 3 hijos de Alfonso Bravo, taxista, y María Pilar del Valle, ama de casa. La más pequeña, la reina de aquel hogar gozoso. Era estudiante, tenía un camino vital, empedrado de ilusiones, que apenas había empezado a recorrer. La oscuridad se cernió sobre ambas familias. La familia de M.ª José quedó destrozada. María Pilar vivió con un dolor intenso toda su vida y llegó a quemar todas las fotos de su hija por nel daño que le hacía verlas. Alfonso, perdió a su hija pequeña, su princesa, nunca se recuperó de aquel horror, ya no fue el mismo. Murió pronto. Javier también murió 8 años después, herido en lo más íntimo, con graves secuelas físicas, graves lesiones de las que no se recuperó. Sus hermanos Alberto y Rosa Mari mantienen el doloroso recuerdo de haber perdido a su hermana pequeña.

Sólo en el año 1980 hubo 11 denuncias por violación por grupos de extrema derecha que no fueron investigados. Al menos tres oleadas al respecto sacudieron Iruña en el 78, Rentería en el 79 y la propia Donostia en el 80, demostrando que el singular ataque y amedrentamiento franquista contra las mujeres formaba parte de una estrategia. El asesinato de M.ª José no fue un acto de violencia gratuita. La violencia cotiza al alza en el mercado del terror y María José pagó el precio del ser mujer. Los fascistas utilizan habitualmente el cuerpo de la mujer como campo de batalla, un territorio que someter, sembrar miedo, crecer una derrota, una humillación colectiva, la violación como castigo colectivo han sido y son estrategia del terror franquista. María José pagó un precio tremendo por ser mujer.

Fue uno más de las decenas de asesinatos cometidos por grupos de extrema derecha o fuerzas parapoliciales que no fueron investigados, y sobre los que pesa la complicidad oficial, el olvido, la indiferencia, el abandono institucional, la falta de reconocimiento de tantas personas asesinadas; sigue en el caso de María José Bravo ejerciendo su inmisericorde condena. La sociedad vasca nunca borrará la culpa de todo el reguero de muertes que se generó en todos estos años. Pero la culpa será mayor si con algunas víctimas sigue venciendo el olvido.

—https://documentalismomemorialistayrepublicano.wordpress.com/2019/12/08/maria-jose-bravo-del-barrio-violada-y-asesinada-a-golpes-por-elementos-franquistas-en-donostia-en-1980-tenia-16-anos/

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Represión

Un ayuntamiento utiliza a sus vecinos como cobayas en un experimento de control social

El Ayuntamiento de Suresnes, una localidad cercana a París, ha aceptado que una empresa local, XXII, analice las más mínimas acciones de los vecinos en la vía pública. Durante un año y medio la empresa podrá utilizar las imágenes de videovigilancia del municipio para desarrollar algoritmos de “detección de comportamientos sospechosos”, que quedarán en su poder.

La empresa ha creado una aplicación de vigilancia urbana, XXII SmartCity, que está en fase experimental. Su porcentaje de error es inferior al 10 por ciento, pero la empresa lo quiere mejorarlo antes de comercializar la tecnología.

Durante una reunión del consejo municipal, el alcalde afirmó que las empresas francesas “no tienen acceso a suficientes bases de datos, bases de datos de imágenes y bases de datos de eventos que les permitan ejercitar sus algoritmos tan rápidamente”.

La empresa necesita cobayas y el ayuntamiento se las pone en bandeja porque considera los datos personales de los vecinos como si fueran una mercancía, pero no es tan seguro que luego la empresa entregue una parte de sus beneficios al Ayuntamiento.

Transformados en auténticas ratas de laboratorio, los vecinos verán diseccionada su vida cotidiana para enseñar a los programas informáticos lo que distingue a una buena rata de una mala…

El acuerdo del Ayuntamiento con la empresa permite la presencia, por tiempo ilimitado, de un operador de XXII en el CSU (centro de supervisión urbana), el compromiso de proporcionar toda la información necesaria para el proyecto y la formación de un comité técnico, formado en parte por miembros del CSU.

Durante el experimento, XXII se beneficiará de la colaboración de los funcionarios públicos, encargados de informar de los fallos y errores presentes en los programas informáticos de la empresa.

Los recursos públicos facilitarán una de las principales dificultades con las que se encuentran las empresas que desarrollan algoritmos de videovigilancia automática: el etiquetado de las bases de datos. Supongamos que la empresa XXII quiere probar un algoritmo para detectar a las personas sin hogar. Además del vídeo, un operador debe validar sobre el terreno si las alerta es correcta para poder corregirla. El acuerdo municipal permitirá a XXII llevar a cabo esta operación, ya sea mediante la presencia de su operador sobre el terreno, o a través de la retroalimentación de los funcionarios públicos de la CSU.

El alcalde insiste en que la operación contribuye al desarrollo de una empresa local. Uno y otra son un ejemplo de la connivencia entre los políticos y la industria de la seguridad, que carece escrúpulos a la hora de implantar sistemas masivos de vigilancia y control.

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Salud

El número de mujeres que han abortado tras vacunarse aumenta en un 2.000 por ciento en 14 semanas

“Las vacunas han aumentado los abortos en un 366 por ciento en Gran Bretaña”, titulamos hace un mes un artículo (*). Ahora las cifras oficiales se han disparado hasta el 2.000 por ciento en 14 semanas.

Desde el principio el gobierno británico expuso las dudas existentes sobre los efectos de las vacunas contra el coronavirus sobre el embarazo: “Embarazo: No hay datos, o son limitados, sobre el uso de la vacuna covid-19 BNT162b2 ARNm. No se han realizado estudios de toxicidad en la reproducción animal. La vacuna covid-19 BNT162b2 ARNm no se recomienda durante el embarazo. En el caso de las mujeres en edad fértil, debe excluirse el embarazo antes de la vacunación. Además, se debe aconsejar a las mujeres en edad fértil que eviten el embarazo durante al menos 2 meses después de la segunda dosis”.

Los consejos también incluyen comentarios sobre la lactancia y la fertilidad: “No se sabe si la vacuna covid-19 BNT162b2 ARNm se excreta en la leche materna. No puede excluirse un riesgo para los neonatos/bebés. La vacuna covid-19 BNT162b2 ARNm no debe utilizarse durante la lactancia”.

En cuanto a la fertilidad, el gobierno británico confesó: “No se sabe si la vacuna covid-19 BNT162b2 ARNm tiene un impacto en la fertilidad”.

A pesar de las advertencias, el pánico desatado alcanzó tal extremo, que muchas de las mujeres encinta se vacunaron, y lo mismo cabe decir de las lactantes.

El gobierno de Boris Johnson ha estado publicando informes semanales sobre los efectos adversos de las vacunas. El primer informe abarcó desde el 9 de diciembre de 2020 hasta el 24 de enero de este año. El último va del 9 de diciembre de 2020 hasta el 5 de mayo este año. Hay 14 semanas entre uno y otro.

En el caso de la vacuna de Pfizer, los registros oficiales muestran 66 abortos espontáneos, un caso de muerte de un bebé prematuro, 3 casos de muerte fetal y 2 casos de bebés nacidos muertos. El aumento es del 1.700 por ciento desde el 24 de enero.

En el caso de la vacuna de AstraZeneca, los daños son similares. Del 24 de enero al 5 de mayo, 50 embarazadas han abortado y en otros dos casos los hijos nacieron muertos. Es un incremento del 2.500 por ciento.

Como consecuencia de la situación el Gobierno ha actualizado la advertencia original sobre fertilidad, embarazo y lactancia: “Existe una experiencia limitada con el uso de la vacuna covid-19 BNT162b2 ARNm en mujeres embarazadas. Los estudios en animales no indican ningún efecto adverso directo o indirecto sobre el embarazo, el desarrollo embrionario/fetal, el parto o el desarrollo postnatal. La administración de la vacuna covid-19 BNT162b2 ARNm durante el embarazo sólo debe considerarse cuando los beneficios potenciales superan los riesgos potenciales para la madre y el feto”.

Más información:
— Las vacunas han aumentado los abortos en un 366 por ciento en Gran Bretaña

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Salud

La OMS reconoce que las vacunas han causado más de 5.000 muertes y 800.000 efectos secundarios

La Unión Europea tiene una base datos sobre los efectos adversos de las vacunas, llamada Eudra, Estados Unidos tiene la suya, que se llama Vaers y, finalmente, la OMS tiene otra, llama VigiAccess.

Tras la inoculación de las vacunas contra el coronavirus, la OMS ha registrado 5.460 muertes y 780.073 efectos adversos hasta el 18 de mayo, aunque el recuento dista mucho de ser completo. Ni siquiera va más allá de un puñado de países del mundo. Aproximadamente dos tercios de los registros proceden de Europa.

Entre el 4 y el 18 de mayo, hubo una media de 73 muertes adicionales al día y 11.160 nuevos casos de efectos secundarios al día. En el periodo de observación comprendido entre el 27 de marzo y el 4 de mayo, se produjeron 58 muertes y 7.632 casos de acontecimientos adversos añadidos cada día. El número de nuevos efectos secundarios notificados diariamente se duplicó con creces.

El crecimiento es cuantitativo y cualitativo. A medida que hay más personas vacunadas, la lista de efectos adversos es más larga y ha pasado de 124 a 176 páginas. Las vacunas no parecen estar causando un tipo de efectos secundarios específicos, sino que los daños son aleatorios.

Van desde la muerte por fallo cardíaco o muerte cerebral, hasta síntomas más leves como diarrea o dolores de cabeza. En particular, son frecuentes la sordera, la ceguera y el insomnio. Se registran 497 casos de ceguera y 153 casos de ceguera unilateral. También hay 91 casos de ceguera temporal. Han causado sordera en 829 vacunados y se ha producido insomnio en más de 9.030 pacientes desde su inyección.

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Represión

‘El problema de la amnistía es político; si hay una lucha popular por la amnistía, habrá amnistía’

Entrevista de Manel Carrere y Daniel Escribano a Juan Manuel Olarieta. Nacido en Barakaldo, Bizkaia, en 1955, es un abogado histórico de procesados políticos. Sufrió su primera detención y encarcelamiento en 1977 y desde entonces ha sido detenido en más de diez ocasiones. Ha defendido, entre otros, a activistas del GRAPO y también ha trabajado a escala internacional en los juicios de las
Brigadas Rojas italianas y de la Fracción Ejército Rojo (RAF), en la República Federal de Alemania. Más recientemente, ha formado parte de los equipos de defensa de los raperos Valtònyc y Pablo Hasél. Asimismo, es autor de varios trabajos sobre la represión jurídico-política en el Reino de España. El programa de radio Ona de Xoc, del digital L’Accent, le entrevistó recientemente para hablar sobre la actualidad represiva en Cataluña.

Has participado en la defensa de Pablo Hasél. ¿En qué situación se encuentra actualmente Pablo? ¿Cómo ves la situación y las protestas que se han desencadenado a raíz de su encarcelamiento?

Pablo ahora mismo está preso en la cárcel de Ponent, en Lleida, en el módulo de ingresos, lo cual significa que su situación es provisional y que la situación definitiva se determinará a partir de criterios políticos, en función de la evolución, por una parte de su situación dentro de la cárcel, y, por la otra, de la situación general que haya en la calle. Yo creo que las protestas han sido muy positivas, sobre todo porque han roto un año sabático, en el cual todas las movilizaciones han estado paralizadas como consecuencia del estado de alarma. Y las movilizaciones en solidaridad con Pablo han sido un salto muy importante, sobre todo porque han puesto encima de la mesa aspectos fundamentales que hay en este país, que son la represión política, la falta de libertades y, en definitiva, la amnistía.

También has defendido al rapero mallorquín Josep Miquel Arenas, Valtònyc. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) no admitió a trámite la demanda contra España interpuesta por su defensa por vulneración del derecho a la libertad de expresión por la condena que le impuso la Audiencia Nacional (AN). ¿Cómo es eso posible, si la condena de la AN contradecía la jurisprudencia del TEDH en materia de libertad de expresión?

Pues yo creo que por eso precisamente: porque la sentencia estaba condenada a ser revocada. Y eso iba a suponer otro golpe también contra la represión política en España y, en concreto, contra la represión de los delitos de opinión. Lo que ocurre es que, de alguna manera, el Tribunal de Estrasburgo tenía que justificar su inacción, porque no había enaltecimiento [del “terrorismo”], por supuesto; no había delito de amenazas, no había delito de injurias a la Corona. Y, además, cantar, estar en un escenario, participar en la creación artística, es algo mucho más serio y más importante que la mera libertad de expresión, porque afecta a otros valores fundamentales como son el arte y la cultura. Y la jurisprudencia del Tribunal de Estrasburgo en este sentido claro que es evidente y claro que la condena de la AN la contradecía. Precisamente por eso se ha tenido que lavar las manos.

Venimos de una actualidad muy judicializada, con el juicio del procés en el Tribunal Supremo (TS) bastante reciente. ¿Cómo viste las estrategias de defensa de los procesados de esta causa? Hubo estrategias diferentes en un mismo procedimiento…

El problema de los procesos políticos es que, normalmente, son procesos colectivos. Es decir, son procesos en los cuales, a través de una serie de personas, se juzgan a organizaciones y movimientos. Lo ideal en un proceso político como el del procés es que la defensa sea coordinada. Y, en este caso, creo que no fue posible, porque los procesados pertenecían a organizaciones diferentes que tienen diferentes planteamientos políticos. Pero yo creo que no hubo un juicio de ruptura con el sistema, con el proceso ni con el tribunal, ni por parte de los procesados ni de los abogados, porque, en última instancia, todos los procesados y las organizaciones a las que pertenecen forman parte del mismo sistema y no han roto con él, son organizaciones que se caracterizan por el reformismo y el legalismo. Tengo la impresión de que las estrategias que adoptaron en el juicio las decidieron los abogados, y no los propios procesados. El reformismo es una negociación y, tanto en el caso de Cataluña como en otros casos, lo que pretenden todos o una parte de esos movimientos es ampliar el radio de acción dentro del mismo Estado.

De hecho, los procesados ni siquiera ejercieron sus derechos lingüísticos. El ex presidente de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) Josep Lluís Carod-Rovira ha apuntado que los procesados desaprovecharon “la emblemática imagen de un juicio político en que los acusadores de un país acusan y quieren condenar, en castellano, a los acusados de otro país que hablan otra lengua”. ¿Tenía sentido renunciar a los derechos lingüísticos —con la fuerza simbólica y política que tiene la visibilización del conflicto lingüístico—, y más en un juicio como éste, donde parecía claro que la sentencia estaba decidida de antemano?

Yo creo que no tenía sentido renunciar a los derechos lingüísticos, y menos si, como dices, la sentencia estaba decidida de antemano. Pero el problema fundamental no es que renunciaran a los derechos lingüísticos, que ni siquiera es lo principal (es un ejemplo más de otra serie de renuncias dentro del proceso). Yo creo que los acusados renunciaron a la ruptura con el Estado, que es la esencia misma del procés. Es decir, no es posible abrir un proceso hacia la independencia de Cataluña si no se rompe con el Estado. Y, para romper, primero hay que dejar de negociar, o, por lo menos, de negociar en los términos en los que los acusados han intentado y siguen intentando negociar, de una manera inútil. Y digo inútil porque, para negociar, hacen falta dos partes, y una de ellas no quiere negociar. Entonces, no tiene sentido el mantener un proceso de connivencia como es el que vimos.

En el marco de la causa general contra el independentismo se ha iniciado una campaña por la amnistía para todos los condenados y encausados. De entrada, existe un debate sobre si, en el marco constitucional español —que, al fin y al cabo, el procesismo no ha querido abandonar en ningún momento— tiene cabida una ley de amnistía. ¿Tú crees que la tiene o, simplemente, se trata de un acto propagandístico más?

En un país represivo como España, la amnistía ha estado históricamente en primer plano, desde la época franquista, desde los años cincuenta. Y yo creo que en el futuro seguirá en primer plano, por esa naturaleza represiva, porque este Estado en concreto todo lo fía a la represión. Pero el problema de la amnistía no es un problema legal, no es un problema de si la amnistía es constitucional, es anticonstitucional, de si cabe o no una ley de amnistía. Es un problema político; si hay una lucha popular por la amnistía, habrá amnistía, y si no hay una lucha popular por la amnistía, no habrá amnistía. Y el Estado se las tendrá que apañar, si tiene que ceder y tiene que sacar a los presos políticos, para ver la manera de sacar una ley de amnistía, un indulto general o lo que ellos entiendan. Pero es que yo creo que todo este tipo de problemas, y más dentro del movimiento independentista catalán, no se pueden plantear desde el punto de vista legal, jurídico, de tribunales, de abogados y de jueces. Hay que plantearlo en términos políticos y en términos de lucha popular.

Acaso el que este legalismo no pueda traer la amnistía ni la salida del Estado español, que debería ser el objetivo final de este proceso, sea la causa de que organizaciones reformistas como En Comú Podem o Unidas Podemos, en el Congreso, tengan una posición abstencionista respecto a la propuesta de ley de amnistía. ¿Cómo valoras la posición de esta izquierda reformista respecto a los presos del procés?

A mí no me ha sorprendido. Yo creo que ha sorprendido a pocas personas. En definitiva, el problema de Unidas Podemos y de tantas otras organizaciones es que, más allá de la palabrería, de los discursos, de las grandes declaraciones, es una organización que sirvió para canalizar el descontento surgido hace diez años, un descontento que tenía un contenido popular, masivo, por muchas zonas del Estado español y que, además, era necesario tener una organización de este tipo, por la crisis que, en aquel momento, vivía el PSOE. Y, en definitiva, los que potenciaron la creación de esta organización lo hicieron para que desempeñara el mismo papel que antes estaba desempeñando el PSOE. Este tipo de organizaciones forman parte del Estado mismo, quieren lo mismo que los partidarios del procés: una negociación, aunque no saben muy bien qué es lo que tienen que negociar. Y toda la política que han venido poniendo en práctica este tipo de organizaciones es desviar la atención hacia la ley mordaza. Y digo desviar la atención, porque el problema tanto de los presos del procés como de Pablo Hasél y Valtònyc no es una cuestión de ley mordaza, de la ley aprobada por el PP, porque el PSOE también tuvo su “ley mordaza”. Es un problema relativo al Código Penal, que hay que recordar que fue aprobado por el PSOE en 1995. Yo creo que,
en el caso de Pablo Hasél, el Gobierno actual no va a derogar los delitos de opinión del Código Penal ni va a hacer absolutamente nada por Pablo Hasél. Y, si hace algo, no será por buena voluntad, porque tenga ánimo de resolver un problema. No va a hacer nada porque no hay una movilización popular suficiente como para obligarle a hacerlo. El problema de este Estado y de las fuerzas que lo sostienen es que no hacen nada por iniciativa propia; hay que empujarlos, y, si no les empujan, no se mueven.

Entendemos, entonces, que lo que nos queda es organizarnos.

Claro, efectivamente. Dentro de la movilización popular, una parte fundamental es la organización; no puede haber movilización, y la movilización no se puede sostener, si no hay una organización y, al mismo tiempo, la organización exige tener unos planes, unos objetivos y una línea política clara, que, en definitiva, no existe, porque las organizaciones populares que hay, las organizaciones con las que se puede contar, las que expresan el descontento, son organizaciones muy poco elaboradas, muy poco trabadas, muy poco desarrolladas. Son organizaciones que están en una fase incipiente de su lucha. También es verdad que hay que tener paciencia y ver en qué sentido evolucionan.

Decíamos que hay una judicialización permanente de la situación política española. Últimamente han tenido mucho peso las Salas de lo Penal y de lo Contencioso-Administrativo del TS y del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) o la Junta Electoral Central (JEC), que ni siquiera es un órgano judicial. En algunos países latinoamericanos ha destacado el uso de los tribunales como instrumento para derrocar a gobiernos progresistas (el denominado lawfare). ¿Qué futuro prevés al Reino de España en esta estrategia de desestabilización política impulsada desde estos organismos?

Este es un proceso que, en España, se inició hace muchos años, es una tendencia general dentro de los países de capitalismo monopolista de Estado, de los países más avanzados, el proceso de judicialización, de convertir las luchas y las batallas políticas en batallas legales, jurídicas y formales o formalizadas. Lo que ocurre es que, en España, a falta de mecanismos democráticos y políticos, los asuntos se llevan a los tribunales, porque de esa manera parece que se resuelven con un aspecto técnico-jurídico. Y, además, hay que tener en cuenta que, desde hace también muchos años, hay un proceso de los sectores más reaccionarios del Estado, de los sectores más fascistas, de la Iglesia, del Ejército, de poner a sus peones dentro del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y de las altas instancias judiciales (del TS, de los Tribunales Superiores de Justicia), del Tribunal Constitucional (TC). Y eso se pone de manifiesto en las batallas por la renovación del CGPJ. Y eso es una perversión y supone dejar la decisión de aspectos políticos fundamentales en manos de personas reaccionarias, fascistas, miembros del Opus Dei, ultracatólicos, etc.

También has participado en varios procesos a escala internacional, como en la defensa de procesados de la RAF, en que también se persiguió a los propios abogados defensores. ¿Existe un hilo conductor de la represión en la Europa occidental?

Sí. Cuando, a principios de los años ochenta, conocí a los abogados de la RAF (entre ellos a Klaus Croissant), en el exilio, en Francia, me llamó la atención que la represión en Alemania hubiera alcanzado esas dimensiones. Nunca pensé que en España pudiéramos llegar a esos extremos. Pero es que en España el Estado no deja cabos sueltos y va a por todo aquel que no hace causa común con él, no quiere personas neutrales y, además, es un Estado que no necesita guardar las apariencias. Esto ya lo anunció Felipe González en 1987, durante un viaje a Noruega: iba a poner en la diana a los abogados de los presos políticos vascos de la izquierda abertzale. Es un proceso que se ha ido desarrollando con el paso del tiempo. Desde entonces han pasado 35 años y el proceso se ha acelerado. Y van a ir a por los abogados, pero no solamente a por los abogados, sino también a por los movimientos sociales, van a ir a por las familias de los presos, van a ir a por todo el mundo, y se está viendo actualmente en España con la criminalización de una compañera que también está en la defensa de Pablo Hasél, que es Alejandra Matamoros,a la que ya le han abierto un sumario en la AN y que tiene un proceso disciplinario en el Colegio de Abogados de Madrid. Repito, esto es consecuencia de la falta de movilización política, de organización popular, porque, sin eso, es muy difícil que haya derechos, que haya libertades, y es muy difícil contener el movimiento represivo del Estado.

Juan Manuel Olarieta es un histórico abogado de procesados políticos y autor de diversos trabajos sobre la represión jurídico-política en el reino de España. Entre sus últimos defendidos se encuentran los raperos Pablo Hasél y Valtònyc.

—https://laccent.cat/ona-de-xoc-programa-1-19-de-marc-de-2021/ Ona de Xoc. Podcast de L’Accent, 18 de març de 2021
—https://www.sinpermiso.info/textos/el-problema-de-la-amnistia-es-politico-si-hay-una-lucha-popular-por-la-amnistia-habra-amnistia