El pasado mes de julio los dirigentes europeos iniciaron negociaciones en Viena con Rusia para alcanzar la paz en Ucrania sin contar con Ucrania para nada. Mientras continúan los combates en la primera línea de fuego, las cancillerías buscan salir de una guerra que comenzó hace ya más de cuatro años.
Los estadounidenses no encuentran la puerta de salida del Golfo Pérsico y los europeos la de Ucrania. Los negociadores hablan oficiosamente en nombre de Rusia, Alemania, Francia y Reino Unido para explorar posibles condiciones para un alto el fuego. Ucrania queda fuera y, si se llega a un acuerdo, tendrá que firmar lo que le pongan encima de la mesa. La Unión Europea también queda fuera.
Los equipos negociadores están formados por antiguos cargos retirados de sus funciones para no levantar sospechas. Incluyen al antiguo asesor de seguridad nacional británico Tim Barrow, el antiguo secretario de Estado alemán y diplomático Markus Ederer, así como al diplomático francés Pierre Vimont, según Bloomberg.
Estas reuniones oficiosas no son una novedad. Los diplomáticos exploran regularmente posibles salidas a las guerras en las llamadas conversaciones de pista 2. Si no salen bien siempre se puede negar que haya ocurrido nada. Las presentan como iniciativas privadas sin respaldo oficial aparente. Sirven al intercambio informal de reclamaciones que más tarde pueden ser retomadas por los canales diplomáticos.
El Centro para el Diálogo Humanitario
La reunión de Viena se basó en una iniciativa del Centro para el Diálogo Humanitario, un grupo con sede en Suiza. Ederer y Vimont forman parte de la dirección de la organización. Diálogo Humanitario dijo que “siempre están preparados para apoyar las iniciativas de diálogo” y que funcionan de una manera discreta.
No es la primera reunión de este tipo. A finales de julio, el presidente azerbaiyano, Ilham Aliev, ya informó sobre una reunión secreta de antiguos representantes del gobierno ruso y alemán en Bakú, en una conferencia de prensa junto al canciller Friedrich Merz en Berlín. “Nuestro territorio fue utilizado para tal reunión sin nuestro conocimiento”, dijo Alyev. Los datos de vuelo demostraron que la reunión realmente tuvo lugar.
Aliev también dio nombres concretos de los negociadores. Ronald Pofalla y Matthias Platzeck llegaron de Berlín en julio, al mismo tiempo que el antiguo primer ministro ruso Viktor Subkov y el presidente del Consejo de Derechos Humanos de Rusia, Valery Fadeev.
Los cabecillas occidentales lo niegan todo. Se han puesto en modo “no sabe, no contesta” porque les han sorprendido negociando a espaldas de Ucrania. Merz se hizo el tonto. Dijo que no tenía información sobre la reunión y enfatizó que el final de la guerra depende únicamente de Rusia.
Los ecos en la prensa rusa
El reportaje de Bloomberg sobre la reunión de Viena llegó a los medios de comunicación rusos. El portal de negocios RBC lo reprodujo y resumió a los participantes mencionados, así como la referencia a las llamadas charlas de la pista 2. Otros portales en ruso como Novye Izvestija y Readovka se hicieron cargo de la información de Bloomberg casi sin modificaciones.
El periódico económico Vedomosti también recogió el reportaje, señalando que los embajadores de Reino Unido, Francia y Alemania habían declarado en junio, después de una reunión con el viceministro de Asuntos Exteriores ruso, Mijail Galusin, que Rusia y Ucrania tenían que mantener negociaciones directas.
Citando fuentes de la inteligencia rusa, Vedomosti comentó que, desde el punto de vista del Kremlin, las negociaciones entre Moscú y Bruselas solo son posibles después de un alto el fuego. Descodificando esa declaración, parece querer decir que Rusia no va a negociar la guerra con Ucrania sino con la Unión Europea. Cuando salgan a la luz los delegados ucranianos, será sólo para el acto protocolario de firmar.
Hasta ahora las conversaciones entre Rusia y Ucrania las mantuvo Estados Unidos, pero desde febrero se estancaron porque el gobierno de Estados Unidos se centra en la guerra contra Irán. Rusia ve a Estados Unidos como su punto de contacto más importante en la guerra. Según Bloomberg, Putin rechazó una oferta de conversaciones de Zelenskyy en junio y pidió la entrega de la parte restante controlada por Ucrania de la República de Donetsk, lo que Kiev rechaza.
En mayo, el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, declaró que las negociaciones serían difíciles y citó la retirada de las tropas ucranianas del Donbas como requisito previo. Putin declaró más tarde que Rusia estaba lista para negociar en Anchorage sobre la base de los acuerdos alcanzados en Estambul y las conversaciones con Washington.