Categorías
Estrategia

Las tropas de Wagner ya tienen un nuevo comandante en jefe

Las tropas de Wagner que firmen el nuevo contrato con el Ministerio ruso de Defensa, permanecerán en el interior del país bajo la dirección del coronel Andrei Troshev, según el periódico Kommersant (*).

Putin contó los detalles en la reunión del 29 de junio con los comandantes de Wagner en el Kremlin. Les ofreció varias opciones de empleo, incluso bajo su comandante inmediato, a quien se conoce bajo el apodo de “Seda” (Sedoy), el hombre bajo el cual han estado sirviendo durante los últimos 16 meses.

“Todos podrían reunirse en un solo lugar y continuar sirviendo. Y nada cambiaría para ellos. Serían dirigidos por la misma persona que fue su verdadero comandante todo este tiempo”, dice el periódico.

Hasta ahora Troshev ejercía de intermediario entre la dirección de Wagner y el Ministerio de Defensa. Nació en 1962 en Leningrado y es un coronel retirado, miembro del destacamento especial de intervención rápida del ejército y del OMON, las tropas del Ministerio del Interior. Participó en las guerras de Afganistán y Chechenia, que le valieron el nombramiento de “Héroe de Rusia” en 2016, aunque no es oficial.

Después de su jubilación, participó en la Guerra de Siria dentro de Wagner, formando parte de las unidades que capturaron Palmira a los yihadistas.

Troshev es el segundo oficial superior cuya participación en Wagner se conocía con certeza. Por eso su nombre figura en las listas de sanciones de la Unión Europea y Reino Unido. El primero fue el coronel Mijail Mizintsev. Junto con Dmitry Utkin, alias “Wagner”, estuvo entre los invitados a una recepción en el Kremlin en diciembre de 2016.

Antes de la reunión con Putin donde se decidió el destino de Wagner, Troshev fue nombrado presidente de la junta directiva de la Liga para la protección de los intereses de los veteranos de las guerras locales y conflictos militares, que tenía su sede en San Petersburgo. Después de la reunión, dejó el cargo.

Según el expediente, Troshev era miembro del “departamento especial” del servicio de seguridad de Wagner, responsable de “mantener el régimen de secreto, la seguridad del personal, las finanzas y la información”.

La firma de Troshev aparece en numerosos documentos distribuidos por el servicio de prensa de Prigojin. Desde abril de este año circulan llamamientos con su firma para que los voluntarios se unan a las filas de la unidad.

(*) https://www.kommersant.ru/doc/6098488

Categorías
Estrategia

La OTAN sufre una derrota aplastante en Ucrania

La OTAN se diseñó para aplastar a la URSS en guerras como la de Ucrania. Cuando la URSS desapareció, se expandió hasta situarse en las mismas narices de Rusia, con bases miltares, misiles y tropas. Ahora debe prepararse para lo contrario, para alejarse un poco.

A Ucrania y sus mentores no les va a quedar otro remedio que hacer concesiones territoriales a Rusia, asegura el Daily Telegraph, lo cual sólo se puede calificar como “una derrota aplastante” (*). La propia existencia de la OTAN deja de tener sentido y sólo subsistirá porque el remedio, su desaparición, es peor que la enfermedad. Ha quedado tocada para siempre. Su aura de invulnerabilidad ha fallado.

Empieza a aparecer la fatiga de la guerra, típica de una guerra de desgaste. Las reservas de equipos y municiones occidentales se reducirán aún más visiblemente que en la actualidad. Según el periódico británico, los políticos occidentales priorizarán los presupuestos y los déficits antes de las elecciones en lugar de una Ucrania lejana.

“Si Kiev fracasa en sus intentos de dividir el corredor terrestre [que conecta Crimea con el resto de Rusia] y recuperar la mayor parte de su territorio para el invierno, no solo en Ucrania, sino probablemente también en las capitales occidentales, se comenzarán a escucharán voces estridentes pidiendo concesiones territoriales para lograr resultados políticos menores”, asegura.

Kiev todavía está esperando la mitad del equipo militar occidental prometido en la primera mitad de este año. “Estaba claro desde el principio que este asunto agotador tomaría más tiempo de lo que el público internacional, a veces impaciente, estaba preparado para esperar”, añade.

El tiempo no juega a favor de Ucrania. Los combates comenzarán a disminuir a medida que el frío clima invernal debilite la capacidad de las tropas para llevar a cabo operaciones de combate de alta intensidad. Esto le dará a Rusia tiempo extra para reforzar sus defensas, como ya hizo el invierno pasado.

“La única variable que no está de su lado es el tiempo. Y en combate, el tiempo es quizás el factor más cruel que no se puede cambiar. Lo vimos durante la operación de la OTAN en Afganistán, donde los musulmanes afganos que luchaban contra nosotros estaban felices de repetir el famoso proverbio afgano: ‘Tú puedes tener un reloj de pulsera, pero nosotros tenemos el tiempo’”, concluye.

(*) https://www.telegraph.co.uk/news/2023/07/18/ukraine-and-the-west-are-facing-a-devastating-defeat/

Categorías
Estrategia

El Pentágono confiesa que en Ucrania han llegado a un callejón sin salida

“Estamos en un callejón sin salida”, lamenta el director del Gabinete de Inteligencia del Pentágono, John Kirshhofer, en declaracionies a la agencia Bloomberg. Washington descartó cualquier paz negociada con Rusia, creyendo que podría obligar al Kremlin a rendirse a bajo costo sin arriesgar una participación mucho mayor de la OTAN. La estrategia ha fracasado y los miembros de la OTAN se arrojan los trastos a la cabeza.

Vilna será recordada como la cumbre de la OTAN donde estallaron las tensiones. Los belicistas no encontraron el apoyo que esperaban, a pesar de los esfuerzos de Biden.

La cumbre se caracterizó por una diatriba de Zelensky contra los cabecillas de la OTAN por no haber admitido a Ucrania en su seno y por el enfado de sus interlocutores, que le tuvieron que pedir que se calmara un poco. Finalmente, el encuentro entre Zelensky y Biden, que estaba diseñado para ser el plato fuerte del espectáculo, pasó casi desapercibido.

Los belicistas se enfadaron con Biden por no introducir a Ucrania en la OTAN, por las buenas o por las malas. Comienzan a despellejarse unos a otros. La contraofensiva ucraniana no ha estado a la altura de las expectativas, el campo de batalla está plagado de enormes cantidades de armas occidentales muy caras, reducidas a escombros humeantes, el número de bajas ucranianas es horrendo y Estados Unidos está tan por debajo de los proyectiles de artillería de 155 milímetros que se ve obligado a enviar bombas de racimo.

El esfuerzo de guerra se está volviendo cada vez más caótico. Ya no sabe qué hacer. Habían vendido al mundo sus utopías como otros tantos dogmas indiscutibles. La visita sorpresa del presidente de Corea del Sur, Yoon Suk Yeol, a Kiev es otra vuelta de tuerca más para conseguir armamento surcoreano, que tendrá el mismo destino que el anterior.

La situación de las tropas ucranianas en el campo de batalla es dramática. Ellos lo saben mejor que nadie. Saben que las armas de la OTAN, desde las bombas de racimo hasta los misiles Storm Shadow y similares, no cambiarán la situación. Ningún arma es el Santo Grial que buscan los ucranianos.

Ante el flagrante fracaso de las ilusiones que habían prevalecido hasta entonces, la OTAN debería haber revisado su estrategia para combinar la guerra con los esfuerzos diplomáticos para ponerle fin. Ese cambio no se ha visto en Vilnius.

Categorías
Estrategia

La OTAN agrupa a 300.000 soldados en las fronteras con Rusia

El periódico alemán Bild revela el plan de la OTAN en caso de una guerra con Rusia (1). El documento tiene más de cuatro mil páginas y el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, lo califica como “el mayor plan de defensa desde la Guerra Fría” (2). El almirante Rob Bauer, presidente del Comité Militar de la OTAN en Europa, podrá tomar ciertas decisiones sin necesidad de consultar con los países de la Alianza.

Algunos de ellos se harán cargo del flanco oriental. Alemania será responsable de Lituania, Reino Unido de Estonia, Canadá de Letonia y Estados Unidos de Polonia. Alemania aparece en el documento como el centro logístico más importante. Para ello, la Alianza Atlántica abrirá el segundo cuartel general de las fuerzas terrestres de la OTAN en Wiesbaden. El primero está ubicado en Esmirna, en Turquía.

El 10 de julio la radio Deutschlandfunk aseguró que “Australia ha estacionado aviones militares y soldados en Alemania” (3). La Alianza Atlántica también pretende mejorar la protección de los oleoductos y otras infraestructuras críticas, reforzar unidades equipadas con armamento pesado y sistemas de defensa aérea, acumular reservas de misiles de largo alcance y sistemas de artillería. Los países miembros de la OTAN han reafirmado su compromiso de aumentar su gasto en defensa hasta al menos el 2 por cien de su PIB.

El plan supone el despliegue de 300.000 efectivos en un alto nivel de preparación. Ahora hay 40.000. La decisión fue confirmada hace unos días en la cumbre de la OTAN en Vilnius confirmando la decisión tomada en primavera. El primer envío consta de 100.000 soldados listos para ser enviados en el plazo de diez días (4). El envío del segundo lote tardará 30 días.

La Alianza Atlántica vuelve a los patrones de la Guerra Fría. En la actualidad 100.000 militares estadounidenses ya están desplegados en Europa (5). Polonia y Alemania han anunciado repetidamente el aumento en el número de sus fuerzas armadas. Además, los países de la OTAN continúan con sus políticas de militarización y formación de una base militar de choque en Europa del este.

Biden ha autorizado la retirada de 3.000 reservistas en beneficio de la Operación Atlantic Resolve, lanzada en 2014. Aunque no hay confirmación oficial, algunos de ellos podrían unirse a Rumania, donde comenzará el entrenamiento del personal ucraniano en F-16 en el marco de la coalición de 11 países anunciada en la cumbre de la OTAN y encabezada por Países Bajos y Dinamarca.

Las potencias occidentales están creando un gran ejército en Polonia y los países bálticos para una posible agresión contra Rusia. Los poderes del Comandante en Jefe de la OTAN se amplían con el mismo propósito: prepararse para una guerra futura. Varsovia ahora recibe una gran cantidad de armas: MLRS HIMARS, Leopard 2. La brigada lituano-polaca-ucraniana está aumentando a 25.000 personas y el reclutamiento forzoso ya está en marcha (6).

O la OTAN arrastra al mundo a una larga guerra de desgaste en Ucrania o llegará a una tregua con Rusia, que aprovechará para rodearla por todos lados. Con el mismo propósito, la situación en el sur del Cáucaso se está agudizando. Las potencias occidentales están tratando de crear allí un segundo frente contra Rusia.

El número de las futuras fuerzas de reacción rápida de la OTAN será mayor que el del ejército de Reino Unido o Francia. Las tropas de la Alianza Atlántica pueden desplegarse en Finlandia, que planea construir una base militar en su territorio. También están Rumanía y Grecia, donde ya se encuentran las fuerzas armadas de la OTAN.

Rusia está respondiendo a estas amenazas mediante la reorganización de sus distritos militares, formando nuevas subdivisiones. El reclutamiento para el servicio por contrato está en marcha. El ejército ruso también ayuda en la defensa de Bielorrusia al instalar allí defensa aérea, con armas nucleares tácticas. Estas acciones están vinculadas a la preparación de una posible agresión de la OTAN.

(1) https://www.bild.de/bild-plus/politik/ausland/politik-ausland/nato-beschliesst-neuen-plan-das-passiert-wenn-putin-uns-angreift-84664622.bild.html
(2) https://www.nato.int/cps/fr/natohq/news_217102.htm
(3) https://www.deutschlandfunk.de/australien-stationiert-militaerflugzeug-und-soldaten-in-deutschland-100.html
(4) https://deutsche-wirtschafts-nachrichten.de/702803/Nato-schickt-bis-zu-300000-Soldaten-an-Grenze-zu-Russland
(5) https://www.politico.com/news/2023/07/13/biden-military-reservists-europe-deployment-00106271
(6) https://litpolukrbrig.wp.mil.pl/en/

Categorías
Estrategia

Rusia presenta un nuevo dron indetectable para los radares

Rusia ha presentado un nuevo dron, fabricado por la empresa Zala Aero Group, que forma parte del holding Kalashnikov. Se tata de un Lancet modernizado de uso único, es decir, kamikaze.

En una entrevista publicada ayer por la cadena de televisión Rossiya 1, Alexander Zajarov, director de la empresa, anunció que el nuevo dron no puede ser neutralizado por los sistemas de guerra electrónica de radio porque el centro de procesamiento está dentro del dispositivo.

“Lo principal es la sencillez de su uso. Facilidad de uso e invulnerabilidad contra todos los medios de defensa. Será casi imposible combatirlo”, dijo Zajarov.

El nuevo dron solo funciona a los mandos del operador pero elige el objetivo por sí mismo. Se ha fabricado especialmente para destruir tanques blindados, sin afectar a otro tipo de vehículos. Si cae en manos de un adversario, no podrá dirigirlo gracias a las múltiples capas de protección integradas en el dispositivo.

A pesar de ello, en occidente la campaña de intoxicación sigue afirmando que Rusia no es capaz de fabricar sus propios drones y que debe recurrir a los iraníes. El portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, John Kirby, asegura que Moscú acaba de recibir equipos iraníes para construir una fábrica de drones, que se encuentra a 900 kilómetros al este de Moscú.

Alguien está mintiendo descaradamente, incluso cuando hablan de drones…

Categorías
Estrategia

Rusia amenaza con destapar documentos sobre empresas militares francesas

El Ministerio de Defensa ruso ha anunciado que tiene la intención de publicar documentos sobre varias empresas militares privadas de países occidentales, en particular, sobre los mercenarios utilizados por Francia.

Las continuas acusaciones contra las actividades de Wagner en África han puesto a Francia en el punto de mira.

Bajo el pretexto de brindar servicios en el sector de la seguridad y la defensa, las empresas francesas de seguridad son fábricas de mercenarios, que a menudo tienen una dilatada experiencia de combate en el territorio de varios estados, subraya el Ministerio ruso en un comunicado.

Alrededor de un centenar de empresas francesas operan en el mercado internacional. Algunas de ellas, como Gallice Defense, trabajan en África, en la región del Sahel. Suelen estar dirigidas por antiguos gendarmería o agentes de inteligencia retirados.

Los rusos también harán revelaciones sobre empresas privadas de otros países, como Estados Unidos y Reino Unido, que también brindan asistencia en Ucrania. Se sospecha especialmente que British Prevail Partners entregó datos personales de ciudadanos extranjeros y rusos a la inteligencia ucraniana.

Alrededor de 100 mercenarios franceses se encuentran hoy en Ucrania, según una investigación reciente de la radio RTL. La cifra ha bajado drásticamente, ya que 800 personas se habían declarado voluntarias cuando comenzó el conflicto. Los perfiles de los reclutas muestran evidentes posicionamientos políticos neonazis, según destacó la radio francesa.

Categorías
Estrategia

Siguen las negociaciones secretas entre Estados Unidos y Rusia sobre Ucrania

Las recientes conversaciones entre Serguei Naryshkin, director del Servicio de Inteligencia Exterior (SVR) de Rusia, y el director de la CIA, William Burns, han sido confirmadas por el propio Naryshkin a la agencia Tass, aunque la CIA se ha negado a comentar la entrevista.

Las conversaciones tuvieron lugar a raíz de la asonada de Wagner del mes pasado. Sin embargo, según Naryshkin, la crisis fue más un pretexto para este intercambio que el motivo principal de la entrevista, sugiriendo que Moscú y Washington pueden estar llevando a cabo conversaciones de paz secretas.

El director del SVR asegura que la discusión principal se centró en Ucrania. “Estábamos pensando, discutiendo qué hacer con Ucrania”, dijo Naryshkin, enfatizando la importancia de la Guerra de Ucrania en sus discusiones.

Naryshkin, que aparece en la foto de portada, también mencionó la posibilidad de una reunión cara a cara con Burns nuevamente. Ya se reunieron el pasado noviembre en Turquía para mantener conversaciones que Washington se negó a calificar de “negociaciones de cualquier tipo” sobre la Guerra de Ucrania.

Un portavoz anónimo del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca recordó que el jefe de la CIA advirtió a su homólogo ruso en 2022 de las consecuencias de la escalada nuclear de Moscú. Esto indica que a pesar de sus desacuerdos, las dos partes permanecen en comunicación y están buscando formas de negociar.

El Golpe de Estado en Ucrania en 2014 culminó el deterioro progresivo de las relaciones entre Estados Unidos y Rusia, aumentando las tensiones existentes y marcando el comienzo de una era de desconfianza y confrontaciones diplomáticas.

Desde entonces, las relaciones entre ambas potencias han estado marcadas por una serie de polémicas y acusaciones mutuas. Rusia ha sido acusada por Estados Unidos de interferir en las elecciones presidenciales de 2016, acusación que fue rechazada por el Kremlin. A cambio, Rusia ha criticado a menudo a la OTAN y la expansión de su influencia en el borde de sus fronteras.

La semana pasada la cadena NBC informó (*) de que en abril un grupo de antiguos miembros de la seguridad nacional de Estados Unidos había mantenido conversaciones secretas con Lavrov y otros dirigentes rusos con el objetivo de sentar las bases para las negociaciones destinadas a poner fin a la guerra en Ucrania.

La reunión se celebró en Nueva York y se prolongó durante varias horas. En la agenda estaban algunos de los temas más espinosos de la Guerra de Ucrania, como el destino de los territorios que Ucrania nunca va a poder recuperar.

En reunión participaron Richard Haass, antiguo diplomático y presidente saliente del Consejo de Relaciones Exteriores, junto con Charles Kupchan y Thomas Graham, ambos antiguos funcionarios de la Casa Blanca y del Departamento de Estado, así como miembros del Consejo de Relaciones Exteriores.

(*) https://www.nbcnews.com/now/video/former-u-s-officials-held-secret-talks-with-russia-about-ending-war-in-ukraine-186985029621

Categorías
Estrategia

Europa pagará los platos rotos de la incorporación de Suecia a la OTAN

Turquía ha impuesto varias condiciones a cambio de que Suecia se incorpore a la OTAN, que han cambiado con el tiempo. En particular, el gobierno de Estocolmo debía dejar de apoyar a las organizaciones declaradas terroristas por Ankara, en particular el PKK (Partido de los Trabajadores del Kurdistán).

Erdogan y el primer ministro sueco Ulf Kristersson llegaron a un acuerdo de siete puntos. Pero había otras condiciones. La primera es que Turquía quería que Estados Unidos le suministrara cazas F-16 antes de firmar. Ya lo ha conseguido, según la CNN. El parlamento turco planea ratificar la decisión de Suecia de unirse a la OTAN antes del 21 de julio.

Grecia, que también es miembro de la OTAN, se opone a ello, pero ahora mismo no tiene la misma capacidad de negociación y está destinada a capitular a lo que diga Washington. Como Grecia pertenece a la Unión Europea, es la primera vía de agua que ha introducido Erdogan.

No es la única. Turquía quiere cambiar la política migratoria de Bruselas, una unión aduanera y la exención de visados para los ciudadanos turcos. Una parte de eso ya lo ha logrado unilateralmente con Suecia, pero falta que Estados Unidos presione para que las ventajas se extiendan a toda Europa. Por lo tanto, Estados Unidos no pone nada, vende los F-16 y es Bruselas quien corre con los gastos, como ocurre con tanta frecuencia.

La incorporación de Suecia a la OTAN es, no obstante, puramente formal ya que siempre ha colaborado con la Alianza militar, especialmente en el Mar Báltico. No hay más que recordar la voladura del gasoducto Nord Stream. Ahora bien, Suecia puede aportar algo interesante: una ruta hacia el Ártico, donde Rusia lleva una gran ventaja estratégica desde hace mucho tiempo.

Además de Turquía a la OTAN le queda una segunda firma, la de Hungría.

Categorías
Estrategia

El embajador de Estados Unidos en Moscú anunció la guerra en 2008

Hoy William S. Burns es conocido por ser el director de la CIA. Pero hasta hace poco fue embajador de Estados Unidos en Moscú y el 1 de febrero de 2008 envió un detallado informe a sus jefes del Departamento de Estado, que fue publicado por Wikileaks.

El informe es interesante por múltiples razones. Primero, en 2008 Burns decía cosas que no dice ahora. Segundo, como en todo informe confidencial, Burns se expresa con claridad porque no sospecha que su contenido pueda trascender. Tercero, Burns acierta en cada uno de sus pronósticos.

Cuando redacta su informe, Estados Unidos está preparando la cumbre de la OTAN de Bucarest, celebrada en el mes de abril, que debía resolver el ingreso de Ucrania y Georgia en la Alianza militar.

También se redacta unos meses antes de la guerra entre Rusia y Georgia, que comenzó el 7 de agosto por un ataque de Georgia contra las posiciones de las fuerzas rusas de mantenimiento de la paz en la región de Abjasia y Osetia del Sur.

Saakashvili fue el Zelensky de aquella guerra, un peón apenas disimulado.

Informe del embajador William J. Burns, Moscú, 1 de febrero de 2008

Después de una reacción inicial mixta a la intención de Ucrania de buscar un Plan de Acción para la Incorporación a la OTAN en la cumbre de Bucarest, el ministro de Asuntos Exteriores, Lavrov, y otros altos funcionarios reiteraron su fuerte oposición, enfatizando que Rusia vería cualquier expansión adicional hacia el este como una potencial amenaza militar. La ampliación de la OTAN, incluida Ucrania, sigue siendo un tema “emocional y muy sensible” para Rusia, pero las consideraciones políticas y estratégicas también subyacen a la fuerte oposición a la incorporación de la OTAN por parte de Ucrania y Georgia. Para Ucrania, esto incluye el temor de que este problema pueda dividir el país en dos, lo que provocaría violencia o incluso, según algunos, una guerra civil, lo que obligaría a Rusia a decidir si interviene o no. Además, el GOR [Gobierno de Rusia] y los expertos continúan afirmando que la incorporación de Ucrania en la OTAN tendría un gran impacto en la industria de defensa rusa, los lazos familiares ruso-ucranianos y las relaciones bilaterales en general. En Georgia, el GOR [Gobierno de Rusia] teme que continúe la inestabilidad y los “actos de provocación” en las regiones separatistas.

Lavrov enfatizó que Rusia debe ver la expansión continua de la OTAN hacia el este, especialmente hacia Ucrania y Georgia, como una amenaza militar potencial. Si bien Rusia puede creer las declaraciones de Occidente de que la OTAN no está dirigida contra Rusia, las actividades militares recientes en los países de la OTAN (establecimiento de operaciones de avanzada, etc.) deben evaluarse no según las intenciones declaradas sino según su potencial. Lavrov enfatizó que mantener la “esfera de influencia” de Rusia en el vecindario es anacrónico. Estados Unidos y Europa tienen «intereses legítimos» en la región. Pero, según él, si bien los países son libres de tomar sus propias decisiones sobre su seguridad y estructuras político-militares, deben tener en cuenta el impacto en sus vecinos.

Lavrov subrayó que Rusia estaba convencida de que la ampliación no se basó en razones de seguridad sino que fue un legado de la Guerra Fría. Cuestionó los argumentos de que la OTAN era un mecanismo apropiado para ayudar a fortalecer los gobiernos democráticos. Dijo que Rusia entiende que la OTAN está buscando una nueva misión, pero existe una tendencia creciente de que los nuevos miembros hagan y digan lo que quieran simplemente porque están bajo el paraguas de la OTAN (por ejemplo, los intentos de algunos países miembros nuevos de “reescribir la historia y glorificar a los fascistas”).

Durante una conferencia de prensa el 22 de enero, en respuesta a una pregunta sobre la solicitud MAP [de ingreso en la OTAN] de Ucrania, el MFA [Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia] dijo que “una mayor expansión radical de la OTAN podría provocar un cambio político-militar serio que inevitablemente afectará los intereses de seguridad de Rusia”. El portavoz continuó insistiendo en que Rusia estaba vinculada a Ucrania por obligaciones bilaterales establecidas en el Tratado de Amistad, Cooperación y Asociación de 1997, en el que ambas partes se comprometen a “abstenerse de participar o apoyar cualquier acción que pueda afectar la seguridad de la otra parte”. El portavoz señaló que “la probable integración de Ucrania en la OTAN complicaría seriamente las relaciones ruso-ucranianas en sus múltiples aspectos” y que Rusia «debería tomar las medidas adecuadas”. El portavoz agregó que “existe la impresión de que el actual gobierno ucraniano ve el acercamiento a la OTAN en gran medida como una alternativa a los lazos de buena vecindad con la Federación Rusa”.

Las aspiraciones de Ucrania y Georgia en la OTAN no solo tocan un nervio sensible en Rusia, sino que plantean serias preocupaciones sobre las consecuencias para la estabilidad en la región. Rusia no solo percibe cerco y esfuerzos para socavar la influencia de Rusia en la región, sino que también teme consecuencias impredecibles y descontroladas que podrían afectar seriamente los intereses de seguridad de Rusia. Los expertos nos dicen que Rusia está particularmente preocupada por las fuertes divisiones en Ucrania sobre la incorporación de la OTAN, con gran parte de la comunidad étnica rusa que se opone a la incorporación a la OTAN. Esto podría conducir a una gran escisión, acompañada de violencia o, en el peor de los casos, de una guerra civil. En ese caso, Rusia tendría que decidir si interviene o no, un movimiento al que no quiere enfrentarse.

Dimitri Trenin, subdirector del Centro Carnegie de Moscú, expresó su preocupación de que Ucrania sea, a largo plazo, el factor potencialmente más desestabilizador en las relaciones entre Estados Unidos y Rusia, dado el nivel de emoción y nerviosismo que despierta la solicitud de ingreso en la OTAN. La carta que pedía la revisión del MAP [ingreso en la OTAN de Ucrania] fue una “sorpresa desagradable” para los funcionarios rusos, quienes sintieron que las aspiraciones de Ucrania en la OTAN habían pasado a un segundo plano en el panorama político. Con esta carta pública, el tema se “reactivó” abruptamente. Dado que la pertenencia a la OTAN sigue siendo un tema divisivo en la política interna de Ucrania, ha abierto la puerta a la especulación rusa. A Trenin le preocupa que se aliente a elementos del poder ruso a entrometerse en lo que no debería preocuparles, lo que incitaría a Estados Unidos a alentar abiertamente a las fuerzas políticas opuestas y colocaría a Estados Unidos y Rusia en una posición de confrontación clásica. La ironía, según Trenin, es que si bien la incorporación de Ucrania debería aliviar las tensiones dentro de la OTAN, ni la opinión pública ni las élites rusas están dispuestas a aceptar este argumento. El deslizamiento gradual de Ucrania hacia el oeste es una cosa, su estatus preventivo como aliado militar de jure de Estados Unidos es otra. Trenin advirtió enérgicamente contra dejar que una lucha interna por el poder en Ucrania, donde el MAP [ingreso en la OTAN de Ucrania] es solo una palanca de la política interna, complique aún más las actuales relaciones entre Estados Unidos y Rusia.

Otro tema que motiva la oposición de Rusia a la incorporación de Ucrania es la amplia cooperación en la industria de defensa que comparten los dos países, incluida una serie de fábricas donde se fabrican armas rusas. Si bien se están realizando esfuerzos para cerrar o reubicar la mayoría de estas fábricas en Rusia y trasladar la Flota del Mar Negro de Sebastopol a Novorossiysk antes de la fecha límite de 2017, el GOR [Gobierno de Rusia] ha dejado claro que unirse a Ucrania en la OTAN obligaría a Rusia a hacer [costosos] cambios en su cooperación industrial de defensa.

De manera similar, el GOR [Gobierno de Rusia] y los expertos señalan que la incorporación de Ucrania en la OTAN también tendría un impacto significativo en las relaciones económicas y laborales entre Rusia y Ucrania, incluido el efecto sobre miles de ucranianos que viven y trabajan en Rusia y viceversa, debido a la necesidad de imponer un nuevo régimen de visados. Alexandr Konovalov, director del Instituto de Evaluación Estratégica, argumenta que esto se convertiría en un hervidero de ira y resentimiento entre la población local.

Con respecto a Georgia, la mayoría de los expertos dijeron que, aunque no es tan estratégica para Rusia como Ucrania, el GOR [Gobierno de Rusia] la ​​considera demasiado inestable para resistir la división que podría provocar la incorporación en la OTAN. Alexey Arbatov, subdirector del Centro Carnegie de Moscú, afirmó que las aspiraciones de la OTAN de Georgia eran solo una forma de resolver sus problemas en Abjasia y Osetia del Sur, y advirtió que Rusia estaría en una situación difícil si eso sucediera.

El GOR [Gobierno de Rusia] ha dejado claro que tendría que “revisar seriamente” todas sus relaciones con Ucrania y Georgia si la OTAN les invita a unirse. Esto podría tener importantes repercusiones en la energía, la economía y el compromiso político-militar, con posibles repercusiones en toda la región y en Europa Central y Occidental. Es probable que Rusia también reconsidere sus propias relaciones con la Alianza y sus actividades en el Consejo OTAN-Rusia. Consideraría más acciones en el área de control de armamento, incluida la posibilidad de una retirada completa de los tratados CFE [sobre armas convencionales en Europa] e INF [sobre misiles de alcance intermedio] y amenazas más directas a los planes de defensa antimisiles de Estados Unidos.

Isabelle François, directora de la Oficina de Información de la OTAN en Moscú, dijo que creía que Rusia había aceptado la idea de que Ucrania y Georgia eventualmente se unirían a la OTAN y que estaba involucrada en una planificación a largo plazo para reconfigurar su relación con esos dos países y con la Alianza. Sin embargo, Rusia aún no está preparada para afrontar las consecuencias de una nueva y rápida ampliación de la OTAN en su flanco sur. Agregó que Rusia aprecia la cooperación con la OTAN. Agregó que si bien Rusia valoraba la cooperación con la OTAN en el Consejo OTAN-Rusia, Rusia consideraría necesario insistir en revisar las relaciones OTAN-Rusia, e incluso retirarse por completo del NRC [Consejo de Regulación Nuclear] si Ucrania y Georgia se unieran a la OTAN.

La oposición de Rusia a la incorporación de Ucrania y Georgia a la OTAN y la incorporación de Georgia es emocional y se basa en consideraciones estratégicas sobre el impacto en los intereses rusos en la región. También es políticamente atractivo retratar a Estados Unidos y la OTAN como adversarios de Rusia y utilizar la apertura de la OTAN hacia Ucrania y Georgia como una forma de obtener el apoyo de los nacionalistas rusos. Si bien la oposición rusa a la primera ola de ampliación de la OTAN a mediados de la década de 1990 fue fuerte, ahora Rusia se siente capaz de responder con más fuerza a lo que percibe como acciones contrarias a sus intereses nacionales.

Categorías
Estrategia

Turquía, la OTAN y Rusia: un complicado juego a tres bandas

El viaje de Zelensky a Turquía la semana pasada terminó con pocas esperanzas ucranianas de recibir apoyo directo de Ankara. Sin embargo, terminó con la liberación de cinco dirigentes del Batallón Azov. Estaban detenidos en Turquía en lugar de Rusia, según el acuerdo que preveía, a cambio, la liberación por parte de Kiev del excandidato presidencial Viktor Medvedchuk.

Según los términos del intercambio, los Azov no regresarían a Ucrania hasta el final del conflicto. Frente a las cámaras, el dirigente nazigolpista abrazó a los azovitas directamente en la escalera del avión, que luego despegó rumbo a Kiev con todos a bordo.

Eso es todo lo que Zelensky realmente se llevó a Ucrania; por lo demás, las declaraciones de Erdogan sobre la integridad territorial de Ucrania y la conveniencia de unirse a la OTAN no significan nada.

Hay que decir que, cerrado el paréntesis ucraniano, nada más llegar a Vilnius en vísperas de la cumbre de la OTAN, Erdogan se apresuró a declarar a Jens Stoltenberg que aceleraría la presentación al parlamento de la solicitud de adhesión de Suecia a la Alianza Atlántica.

“El regreso de los dirigentes azovitas a Ucrania no es más que una violación directa de los términos de los acuerdos existentes. Además, las cláusulas han sido violadas tanto por las partes ucranianas como turcas”, fue el comentario oficial de Moscú el sábado pasado, entregado al portavoz presidencial Dmitrij Peskov.

Los medios ucranianos pintaron obviamente el regreso de los azovitas como una gran derrota para Putin y, ahora que están listos para volver al frente (según algunos observadores: a regañadientes), el fin de Rusia parece seguro.

En opinión del analista Rostislav Ischenko, que escribe al respecto en Ukraina.ru, la decisión de Erdogan estuvo dirigida, más que contra Rusia, contra el propio Putin: una especie de despecho por las reticencias de Rusia a renovar el llamado “Acuerdo de los Cereales”, que vence el 17 de julio.

Pero esto es solo una parte de la explicación. Según Ishchenko, el planeado ataque ucraniano a Transnistria aún no se ha producido porque los tutores occidentales en Kiev temen que el “Acuerdo de los Cereales” no se vea tan socavado, lo que incitó a Erdogan, interesado en el acuerdo, a una alianza más estrecha con Rusia. Si Erdogan cree que hay pocas posibilidades de extender el trato de todos modos, y la liberación de los azovitas lo atestiguaría, entonces ni siquiera cree en la estabilidad del régimen ucraniano.

Al mismo tiempo, cuando repite que apoya la integridad territorial de Ucrania, Erdogan está diciendo la verdad, ya que esto corresponde a los intereses de Turquía, a la que no le gusta ver a Rusia demasiado poderosa; una Rusia con la que siempre ha rivalizado por influencia en la zona norte del Mar Negro, en el Cáucaso, Transcaucasia y Oriente Medio. Ankara teme ver una gran Rusia en el norte, que absorba gran parte de Ucrania; por el contrario, una Ucrania, ciertamente débil, pero hostil a Rusia, inclina la balanza en el Mar Negro a favor de Turquía (por el “Acuerdo de los Cereales”, por ejemplo) y le ofrece una relativa libertad de maniobra en Transcaucasia y también en el norte de Siria.

Erdogan se preocupa por Ucrania tanto como por Washington; sirve como factor de equilibrio con Rusia. Mientras continúe la guerra, Ankara conservará su capacidad de maniobra con Moscú y cuanto más tenaz sea la resistencia ucraniana, mejores serán las posiciones de Erdogan.

Sin duda, Zelensky hubiera preferido obtener armas y dinero, en lugar de media docena de nazis, pero Erdogan aprovechó las declaraciones de Biden sobre la naturaleza problemática de la admisión de Kiev en la OTAN, así como las divisiones dentro de la Alianza sobre si armar aún más el golpe.

En este sentido, la liberación de los azovitas no es más que una operación de relaciones públicas y, para no chocar con Moscú, Ankara no da dinero ni armas a Kiev; sin embargo, no deja de mencionar su interés por el comercio de granos.

El senador ruso Viktor Bondarev llama a la liberación de los azovitas una “puñalada por la espalda”. Se ha ejercido una fuerte presión sobre Ankara, que debería entender quiénes son sus verdaderos amigos, dice Bondarev; Moscú está vinculado “a Turquía por muchos intereses políticos, mientras que durante mucho tiempo ha quedado claro que Turquía nunca será admitida en la UE, mientras que la OTAN solo la necesita para controlar los estrechos y estabilizar (desestabilizar) la región de Oriente Medio”.

Jasar Nijazbaev de Moskovsky Komsomolets-Turquía cree que puede haber varias razones detrás del pase de Erdogan. Kiev esperaba obtener obuses autopropulsados ​​T-155, pero Ankara, para no molestar a Moscú, le dio a los azovitas; así, antes de la cumbre de la OTAN, Ankara intentó demostrar que no era prorrusa. Otra posible explicación radica obviamente en el “Acuerdo de los Cereales”: Ankara habría enviado una señal a Moscú para que decidiera prorrogarlo.

Otra posibilidad es que las operaciones rusas en la región de Idlib, Alepo, etc., se hayan intensificado y esto puede haber tenido un efecto en Ankara.

Turquía no tiene la intención de estropear las relaciones con Moscú. Ankara espera que Moscú comprenda que muchas de sus acciones están dictadas por “obligaciones” hacia la OTAN.

Del lado ruso, ahora es más ventajoso fortalecer las relaciones con Ankara. Esta última sabe que es un nudo para Rusia. Turquía conoce este valor y, quizás, también sabe hasta qué nivel puede subir la puja.

Pero en Rusia hay quienes todavía exigen una respuesta adecuada al incidente. El director de la revista “Rusia en la Política Mundial”, Fedor Lukyanov, subraya en el portal Vzgljad que entre Rusia y Turquía “existen líneas de contacto sensibles más que suficientes, desde el Cáucaso hasta Siria”, por lo que sugiere evaluar la liberación de los azovitas en el marco de la racionalidad. Lukyanov afirma que Turquía no fue ni será un aliado de Rusia, nunca lo dijo y nunca lo atacó. Lo mismo es cierto para Rusia en relación con Turquía.

Según Lukyanov, los contactos comerciales entre Moscú y Ankara se derivan de la capacidad de obtener beneficios mutuos, a menudo incluso considerables, y sobre todo de no causarse daños significativos entre ellos. Este esquema ha funcionado bastante bien durante ocho años. Según un modus operandi tácitamente aceptado, la violación del acuerdo por una de las partes debe ser seguida por una respuesta proporcionada, después de lo cual se cancela la pasividad y se restablece el equilibrio. Según Lukyanov, dentro de esta lógica Rusia debería responder de alguna manera a Turquía.

Los expertos entrevistados por Vzgljad parecen estar en desacuerdo sobre cuál debería ser la respuesta rusa a la liberación de los azovitas; sin embargo, están de acuerdo en que si Ankara realmente cambia su actitud hacia Moscú, no se puede pasar por alto e ignorar.

Para entender completamente lo que motivó la decisión turca, dice el orientalista Kirill Semenov, uno debe “conocer exactamente todo el contexto; podría ser el resultado de la presión de la OTAN y la UE, o podrían ser problemas internos de Turquía, a los que Occidente ha prometido dar soluciones”.

En vísperas de su visita a Ankara, Zelensky anunció el suministro de obuses turcos a Kiev: si los obuses no llegan, entonces se puede decir que ha habido un acuerdo de culpabilidad y, en lugar de obuses, Ankara entregó los azovitas a Ucrania. Si este fuera el caso, según Semenov, no habría “problemas importantes para las relaciones ruso-turcas y la cuestión del ‘Azov’ tiene más un efecto mediático que uno concreto y tangible en el campo de batalla”. Si, por el contrario, se proporcionan los obuses, significará que hay “cambios en la posición de Ankara. En este caso, por supuesto, tendremos que reaccionar con bastante dureza”.

La opinión del senador Konstantin Dolgov, ex representante adjunto de Rusia ante la ONU, es clara y contundente: “Las acciones de Turquía y Kiev son una grave violación de los acuerdos existentes. Pero lo más importante ahora es diferente. Si estos nacionalistas regresan a la zona de guerra, serán eliminados, no habrá un segundo cautiverio para ellos. Estoy absolutamente convencido de eso”.

A juzgar por los comentarios de quienes vieron las expresiones en sus rostros, parece que ellos también están convencidos. Serán el primer objetivo de los francotiradores rusos.

—https://www.lantidiplomatico.it/dettnews-la_liberazione_dei_nazisti_azov_e_il_nuovo_corso_turco_quale_sar_la_risposta_russa_a_erdogan/45289_50354/