Para que los charlatanes puedan mantener la ficción de la “comunidad científica” es necesario que los médicos, los epidemiólogos y los virólogos sean convenientemente censurados en todos los medios, tanto públicos como privados. De esa manera luego pueden desatar sus furibundos anatemas contra los negacionistas, terraplanistas y magufos. La ciencia son ellos y sólo ellos. […]